El Surne Bilbao Basket vuelve a Miribilla con el foco puesto en una de esas citas que miden el pulso real de la temporada. Este sábado recibe a La Laguna Tenerife, un rival que llega con la necesidad de sumar para asegurarse la Copa del Rey a falta de dos jornadas para cerrar la primera vuelta. En el otro lado, los hombres de negro encaran el reto con una mezcla de ambición y realismo: la clasificación copera es una posibilidad matemática pero muy remota, mientras que el objetivo tangible pasa por competir al máximo y terminar la primera vuelta con balance positivo.
En la previa ha tomado la palabra Aleix Font, que compareció este viernes por la mañana en el Bilbao Arena. El alero catalán se ha convertido en una pieza con protagonismo creciente tras la lesión de Stefan Lazarevic, y llega además con el impulso de su gran actuación europea: 24 puntos ante el PAOK en el último partido de la FIBA Europe Cup.
Europa como espejo: “Podemos si estamos concentrados”
La paliza al PAOK ha dejado poso en el vestuario, también por lo que dice del techo competitivo del equipo. Font reconoce que la ilusión está ahí, aunque sin vender humo: el formato europeo castiga cualquier despiste.
“Sabemos de la dificultad… pero sí, sin duda esa es nuestra ilusión”, explicó al ser preguntado por la opción de volver a pelear por el título continental. Y dejó una idea que resume el momento del grupo: “Es como una sensación de ‘podemos’ si nos lo proponemos y si estamos concentrados”.
En ese sentido, el jugador subrayó el valor de haber ejecutado el plan de partido frente al subcampeón: “Dice mucho de lo concentrados que estuvimos… y de lo bien que ejecutamos el plan”, aunque con el aviso de siempre: en esta competición, un mal día te deja sin red.
Más minutos, más foco: el rol y la respuesta
A nivel individual, Font está recogiendo minutos y galones. En Europa ya venía siendo importante —hasta el punto de convertirse en máximo anotador del equipo— y la baja de Lazarevic también está abriendo la rotación en ACB. Él, sin embargo, lo encuadra desde el rol colectivo y el trabajo diario.
“Desde el inicio somos muchos, somos muchos buenos… cada uno puede jugar”, afirmó, recordando que una temporada larga siempre trae “desajustes” que obligan a estar listo.
Y ahí aparece una de las claves de su discurso: la humildad para aceptar el papel que toque. “No todo el mundo puede aspirar a tener el rol de protagonista cada partido”, explicó, reivindicando esa cultura de equipo en la que “un día uno brilla y otro día otro”.
La dimensión mental: “Bendita presión”
Después del partidazo europeo, la pregunta era inevitable: ¿pesa la expectativa? ¿aparece una presión extra cuando la grada espera que repitas el nivel? Font lo respondió con una frase directa, de esas que resumen un estado mental.
“Una presión añadida… bueno, pues bendita presión”, soltó. Porque, según su visión, si la gente espera mucho de ti es que estás haciendo las cosas bien.
A partir de ahí, defendió el trabajo psicológico como un pilar del rendimiento: “Un jugador son cuatro dimensiones… física, técnica, táctica y mental”, y remarcó que esta última suele ser “trabajo en la sombra” que no se ve, pero marca diferencias cuando el nivel es alto en todo lo demás.
Tenerife en Miribilla: “Cualquier momento sería bueno”
El rival no necesita presentación, y Font tampoco se escondió: ganar a Tenerife es siempre un reto grande… y una oportunidad grande. Sobre el supuesto “mal momento” tinerfeño, el jugador no compra relatos: el partido es hoy, aquí y ahora.
“Yo creo que cualquier momento es bueno para cogerlos”, dijo, apuntando a un Bilbao Basket que se siente con confianza interna. Y lanzó una de las frases más significativas desde la perspectiva de Miribilla: “Cualquier equipo que viene a Miribilla este año se encuentra con una tarea difícil”.
Copa del Rey: realismo y un objetivo medible
Con dos jornadas por delante para cerrar la primera vuelta, las cuentas de Copa están ahí, pero exigen una carambola gigantesca. Font lo describió con precisión: se puede controlar lo propio (ganar), pero no lo ajeno (los resultados de terceros), y por eso el equipo no se marca esa meta como prioridad.
“Es matemáticamente posible, pero virtualmente sabemos de lo complicado que es”, explicó, antes de poner el foco en algo más sólido: “Acabar la primera vuelta con balance positivo sería muy bueno”.
Además, dejó otro matiz importante: estos dos partidos no son solo un cierre, también son el arranque emocional de la segunda vuelta, donde será clave mantener el nivel físico y la concentración.
Un apunte de liga: menos españoles y un “tapón”
En la parte final de la comparecencia, Font también se metió en un tema más estructural: la presencia decreciente de jugadores españoles en ACB. Sin dar “un análisis profundo” por falta de datos, sí señaló un diagnóstico: hay cantera, pero existe un tapón al llegar al profesionalismo, y otros países ofrecen más oportunidades a sus jóvenes cuando alcanzan los 18-20 años.
“Cada vez hay menos españoles en la Liga y creo que sí, que es un problema”, resumió, planteando incluso un debate de normas y competitividad que afecta a clubes y organismos.