Surne Bilbao afronta el partido de este sábado ante el Joventut Badalona en Miribilla (20.00 horas) en un momento de confianza y crecimiento. Así lo han transmitido Harald Frey y Darrum Hilliard en la comparecencia previa al encuentro, marcada por el optimismo, la ambición y la convicción de que el equipo aún tiene margen de mejora.
Tras encadenar cuatro victorias consecutivas en Liga Endesa —cinco si se suma el triunfo europeo—, el vestuario mantiene los pies en el suelo, pero mira al futuro con ilusión. Frey reconoció que, después de quedarse cerca de disputar la Copa del Rey y cerrar la primera vuelta con balance positivo (9-8), el equipo aspira a “luchar por el play-off”, sin perder de vista la igualdad de la competición, mientras que en Europa el objetivo pasa por defender el título.
El base noruego puso el acento en el duelo directo con Ricky Rubio, al que calificó como “una leyenda” y una referencia para cualquier director de juego. “Es un test importante para mí y para el equipo”, subrayó Frey, destacando el privilegio que supone enfrentarse a jugadores de su trayectoria en la ACB.
Cosas bonitas
Por su parte, Hilliard recordó que el Surne Bilbao Basket es ahora “un equipo muy diferente” al que cayó con claridad en la primera vuelta en Badalona y confía en que Miribilla marque la diferencia. El escolta estadounidense señaló además la figura de Jaume Ponsarnau como una de las claves del buen momento, por su capacidad para entender al grupo y gestionar situaciones complicadas.
Aunque reconoce que aún no ha alcanzado su mejor versión, Hilliard insistió en que lo importante es el crecimiento colectivo y se mostró convencido de que “vamos a vivir cosas bonitas”, reforzando una idea compartida en el vestuario: lo mejor del Surne Bilbao Basket está por venir.