El Ayuntamiento de Sopela ha concluido con éxito las obras de mejora de los bidegorris que conectan la playa con el centro urbano, un proyecto clave para la movilidad sostenible en el municipio. Las obras, que comenzaron el 22 de septiembre y finalizaron el 28 de noviembre, han mejorado la seguridad y accesibilidad de la red para ciclistas y peatones en diversos tramos del municipio.
Mejora de la infraestructura ciclista
Las principales intervenciones realizadas incluyen la creación de carriles bici bidireccionales en asfalto rojo en Uribe Basterra, la instalación de señalización horizontal y vertical, la adaptación de pasos peatonales y el rebaje de aceras para garantizar la accesibilidad. Además, se han colocado pilonas y separadores, y se ha logrado una conexión continua entre tramos previamente existentes, como la rotonda de Ingestabaso con Atxabiribil Etorbidea y la rotonda de Ingestabaso con Arrietara Etorbidea. En algunas zonas, los carriles se han reordenado para que las vías compartan espacio con las bicicletas, favoreciendo su seguridad.
Refuerzo de la seguridad vial
Con el objetivo de reforzar la seguridad durante la ejecución de las obras, se han instalado tres bandas reductoras de velocidad en el tramo de Atxabiribil. Esta mejora no solo aumenta la seguridad, sino que también contribuye a una circulación más fluida y respetuosa con el entorno.
Un paso hacia la sostenibilidad
El concejal de Desarrollo Local, Eder Garcia, destacó la importancia de este proyecto para promover una movilidad más sostenible en Sopela: “Con este proyecto, Sopela da un paso importante hacia una movilidad más sostenible, segura y respetuosa con el entorno, facilitando los desplazamientos entre el centro y la playa en bicicleta.” Además, el municipio se prepara para adherirse en 2027 al sistema público de bicicletas eléctricas compartidas Bizkaibizi, promovido por la Diputación Foral de Bizkaia, un paso más en su compromiso con la sostenibilidad.
Financiación europea y presupuesto final
Este proyecto se ha beneficiado de financiación a través del Plan Territorial de Sostenibilidad Turística en Destino de Euskadi, en el marco del Plan para la Recuperación, Transformación y Resiliencia, con fondos provenientes de la Unión Europea – Next Generation EU. El presupuesto inicial era de 300.000 euros, de los cuales 226.900 euros fueron subvencionados, mientras que la aportación del Ayuntamiento de Sopela fue de 73.100 euros. El coste total final de las obras ascendió a 228.927,43 euros, lo que ha reducido la contribución municipal a 2.027,43 euros, gracias a menores trabajos de pintura de los inicialmente previstos.