Un total de 40 municipios vizcaínos forman ya parte de la iniciativa ‘Bizkaia, territorio para todas las edades’, un proyecto impulsado por la Diputación Foral para reforzar la gobernanza compartida junto al Consejo de Personas Mayores. En una jornada celebrada este lunes en Bilbao, la diputada general, Elixabete Etxanobe, destacó que este programa, inspirado en la metodología de la OMS, ha permitido que los mayores dejen de ser sujetos pasivos para convertirse en protagonistas que analizan y proponen mejoras en sus pueblos junto a los técnicos municipales.
Este trabajo conjunto, desarrollado «pueblo a pueblo», ha logrado que la amigabilidad pase de ser un concepto abstracto a traducirse en cambios reales en la vida cotidiana. Espacios más accesibles y servicios mejor pensados son el resultado de una década de escucha activa que busca, en palabras de la diputada general, mejorar la vida real de las personas contando directamente con su experiencia.
Un reto estratégico ante el cambio demográfico
El programa cuenta con el respaldo financiero de la Diputación, que publica anualmente ayudas para que ayuntamientos y mancomunidades implanten este modelo. La reciente creación de la dirección general de Longevidad y Reto Demográfico refuerza esta apuesta, trabajando ya en una estrategia de longevidad para Bizkaia que combina el análisis de datos con la vivencia directa de la ciudadanía. Según Etxanobe, el desafío actual es garantizar que el aumento de la esperanza de vida se viva con autonomía, plenos derechos y un fuerte sentido de comunidad.
Durante el encuentro, representantes de los «grupos motores» de diversos municipios explicaron cómo su labor a pie de calle fortalece las relaciones comunitarias. Estos grupos analizan, proponen y evalúan las actuaciones locales, demostrando que la implicación ciudadana es clave para transformar el entorno. El objetivo ahora es doble: extender el proyecto a todos los rincones del territorio y fortalecer la conexión entre estos grupos para consolidar una red de apoyo mutuo.
Compromiso con la cohesión social
La diputada de Acción Social, Amaia Antxustegi, reivindicó que la colaboración con el Consejo de Personas Mayores es una muestra de gobernanza compartida real y arraigada en el territorio. El evento sirvió para reconocer la labor de quienes ya están implicados y para reafirmar la ambición de Bizkaia de ser un referente en políticas de longevidad construidas para todas las edades. Para el Gobierno foral, esta iniciativa es una apuesta de cohesión social que une generaciones y fortalece el tejido de nuestras comunidades.