Un día en Meñaka: la ruta rural recomendada

¿Buscas un plan de fin de semana? Te invitamos a descubrir este rincón de Bizkaia a través de los ojos de su vecino más ilustre
Un día en Meñaka: la ruta rural recomendada
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Si hay alguien que conoce bien los secretos de Meñaka, ese es Miguel Ángel Lotina. Situado en un entorno privilegiado entre montes verdes y caseríos, este municipio vizcaíno se presenta como el destino perfecto para quienes buscan desconectar del ruido urbano sin alejarse demasiado. Basándonos en las recomendaciones del propio Lotina, te proponemos una guía para disfrutar de una jornada perfecta en el pueblo.

El entorno: paseos para todos los niveles

Lo primero que ofrece Meñaka es aire puro. Para abrir el apetito, hay opciones para todos los estados de forma:

Nivel paseo (20-30 minutos): Lotina recomienda la caminata suave hacia la Ermita de Mesterika. Un recorrido sencillo, apto para familias, que permite disfrutar del paisaje sin grandes exigencias físicas.

Nivel montañero (1h 30min): Para los más atrevidos, la subida al Sollube es la joya de la corona. Desde la base en el pueblo, se puede ascender a una de las cimas bocineras de Bizkaia y disfrutar de unas vistas espectaculares.

El centro neurálgico: mucho más que una iglesia

El corazón de Meñaka aglutina la vida social. Todo está a mano: la iglesia, la escuela y, por supuesto, los frontones. Es un pueblo diseñado para la convivencia. El alcalde mantiene las luces del frontón encendidas hasta las 12 de la noche, lo que permite que en las noches de verano los niños jueguen seguros mientras los padres disfrutan en las terrazas cercanas. Es un ambiente familiar y seguro, sin el peligro del tráfico constante.

La parada obligatoria: gastronomía

Como buen pueblo vasco, en Meñaka se come de maravilla. Aunque existen los tradicionales txokos privados, el visitante tiene dos grandes opciones de restauración que, según Lotina, nunca fallan:

«El de abajo» (Herriko Taberna): Ideal para una comida más desenfadada o de menú del día.

«El de arriba» (Junto a la iglesia): Un restaurante con más carta, perfecto para quienes buscan darse un homenaje gastronómico.

Ambos locales cuentan con terraza, un lujo para los días soleados, y son el punto de encuentro tanto para los vecinos («aldeanos de buena gente», como dice el míster) como para los visitantes.

¿Cuándo ir?

Cualquier fin de semana es bueno para buscar la calma, pero si quieres ver Meñaka en su máximo esplendor, el 15 de agosto, día de la Virgen, es la fecha clave. El ambiente festivo, los partidos de pelota y la comunidad en la calle demuestran que este pueblo, aunque tranquilo, tiene mucha vida.

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