El Ayuntamiento de Barakaldo ha iniciado un tratamiento fitosanitario preventivo en 120 palmeras del municipio para evitar la aparición del picudo rojo, un coleóptero que puede secar estos árboles e incluso provocar su muerte. La actuación se desarrolla con la ayuda de USOA y de una empresa especializada.
Una actuación preventiva
La intervención se ha puesto en marcha como medida de prevención ante la expansión de esta plaga en Europa. Según ha explicado el concejal de Servicios para los Barrios y la Ciudad, Asier Umaran, en las palmeras de Barakaldo no se han detectado por ahora indicios de presencia del insecto, por lo que el objetivo es adelantarse a un posible problema.
El edil ha subrayado que se actúa sobre un palmeral sano para reforzar su protección frente a una especie invasora que ya ha causado daños en otros puntos del continente. El picudo rojo, originario de Asia, ataca al corazón de las palmeras y compromete seriamente su supervivencia.
Endoterapia para frenar la plaga
El tratamiento se realiza mediante endoterapia, un sistema que consiste en introducir directamente en la palmera el producto fitosanitario que necesita. Para ello se practica una pequeña perforación en el árbol, lo que permite actuar de forma localizada y preventiva.
Los trabajos se están llevando a cabo con la participación de USOA, encargada del mantenimiento de jardines y zonas verdes de la ciudad, junto a una empresa especializada en este tipo de tratamientos.
Palmeras repartidas por distintos barrios
La campaña alcanza ejemplares situados en diferentes puntos del municipio, entre ellos 1 de Mayo, Arauti, Beteluri, Bide Onera, La Calzada, Lurkizaga, San Juan, Murrieta, Orkonera y Susunaga. También se actuará en espacios como el Parque de Los Hermanos, el Parque de San Vicente, el Parque Trueba, el Parque de las Esculturas, la Ciudad Deportiva, el colegio Cruces y el Conservatorio Municipal de Música.
Con esta actuación, el Ayuntamiento de Barakaldo busca preservar el estado de las palmeras urbanas antes de que el picudo rojo llegue a convertirse en una amenaza real para el arbolado de la ciudad.