La foca gris ‘Argi’ ha vuelto al mar después de completar un proceso de recuperación de tres meses en el Centro de Recuperación de Fauna de la Diputación Foral de Bizkaia, ubicado en Gorliz. El ejemplar, rescatado el pasado 23 de diciembre en la playa de Zarautz, se encontraba enfermo y muy debilitado cuando fue localizado.
La liberación se ha llevado a cabo este pasado martes desde el puerto de Plentzia, en una operación en la que han participado técnicos de la Diputación Foral de Bizkaia, personal de Tragsatec e investigadores de la Estación Marina de Plentzia (PiE) de la EHU. Tras una hora de travesía, el animal ha sido devuelto al mar a unas tres millas de la costa.
Rescatada en Zarautz en estado muy débil
La foca, un ejemplar joven macho de la especie Halichoerus grypus, apareció varada en la playa de Zarautz y fue atendida por la red de varamientos SAREUS, coordinada por la Estación Marina de Plentzia de la Universidad del País Vasco. El aviso llegó a través del 112, y el seguimiento se realizó con la colaboración de la policía municipal y de los guardas forestales de la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Según ha explicado Denis Benito, coordinador de SAREUS e investigador del PiE, las focas grises que alcanzan la costa vasca suelen proceder del norte de Francia o del Reino Unido. En algunos casos llegan en mal estado y necesitan atención veterinaria, aunque lo habitual es que estos varamientos se concentren en los meses de febrero y marzo.
De 18 a 38 kilos durante su recuperación
Tras su rescate, Argi fue trasladada al centro de Gorliz, donde ingresó con un peso de apenas 18,2 kilos. Durante los primeros quince días recibió tratamiento con antibióticos y, después de ser estabilizada y desparasitada, su evolución ha sido positiva.
La veterinaria Ane Miren Arraibi, del centro de recuperación, ha explicado que muchas crías de foca llegan con parásitos bronquiopulmonares y, en ocasiones, con infecciones bacterianas secundarias. En este caso, aunque el animal no presentaba fiebre, sí mostraba un estado de gran debilidad.
El tratamiento farmacológico concluyó el 24 de enero. Desde entonces, la foca ha sido alimentada tres veces al día y ha ganado peso de forma progresiva hasta alcanzar los 38 kilos actuales. Aunque a finales de febrero ya estaba preparada para regresar al mar, el mal estado de la mar ha retrasado su suelta hasta esta semana.
Las focas grises suelen regresar a su lugar de origen
Los especialistas consideran que Argi probablemente emprenderá ahora el camino de vuelta hacia las costas del norte de Francia o del Reino Unido. Según Denis Benito, se trata de animales gregarios que suelen reintegrarse en grupos al regresar a sus áreas de origen.
Un ejemplar adulto de foca gris puede llegar a pesar entre 170 y 300 kilos, por lo que el animal todavía se encuentra lejos de su desarrollo completo.
SAREUS atendió 31 varamientos en 2025
El caso de Argi forma parte de los 31 varamientos atendidos por la red SAREUS durante 2025, un balance que incluye avisos por cetáceos, focas, tortugas marinas y tiburones. Los delfines han sido la especie más frecuente, seguidos por las focas, mientras que Zarautz ha sido la localidad con mayor número de avisos.
En el primer trimestre de 2026, la red vasca de varamientos ha realizado ya nueve intervenciones. La serie histórica, iniciada en 1993, sitúa a Donostia/San Sebastián, Zumaia y Zarautz entre los puntos con más registros, seguidos de Getxo, Sopela, Bermeo y Getaria.
Qué hacer ante un animal varado
Desde SAREUS recuerdan que, si se encuentra un animal nadando demasiado cerca de la costa o tumbado en la playa o en un puerto, es fundamental mantener la distancia y avisar al 112 para activar el protocolo correspondiente.
Si el animal está vivo, no debe tocarse ni rodearse, y también es importante evitar ruidos o movimientos que puedan generarle más estrés. La red insiste en que seguir estas pautas resulta clave para garantizar la seguridad tanto del animal como de las personas.