Osakidetza ha aprobado una nueva instrucción que establece el procedimiento para la gestión de los restos humanos de entidad suficiente, procedentes de intervenciones quirúrgicas, amputaciones o abortos, por lo que asume, a partir de ahora, la tramitación y el coste de las obligaciones derivadas de la normativa mortuoria para la incineración de estos restos, siempre que exista autorización expresa por parte de la persona paciente o de sus familiares.
Esta medida responde al compromiso adquirido por el Departamento de Salud y Osakidetza para ofrecer «una respuesta más humana, empática y respetuosa con las personas afectadas y sus allegados en situaciones de especial sensibilidad», según ha explicado la Consejería.
La nueva instrucción, de aplicación en todas las organizaciones de servicio de Osakidetza, sustituye a la anterior Instrucción 4/2024 sobre el reintegro de costes del servicio funerario por restos humanos, que queda sin efecto.
Costes y tramitaciones
De este modo, el sistema sanitario público vasco asume directamente los costes y la tramitación de la incineración de los restos cuando haya consentimiento de los pacientes o familiares. En los casos en los que las personas prefieran disponer de los restos por decisión propia -por ejemplo, para proceder a su inhumación o cremación particular-, serán ellas o sus familiares quienes se encarguen de la gestión y de los gastos asociados, conforme a la normativa vigente en materia de sanidad mortuoria.
En todos los supuestos, Osakidetza emitirá el correspondiente certificado médico que acredite la causa y procedencia de los restos, requisito necesario para realizar los trámites de traslado e incineración o inhumación.
COLABORACIÓN CON LA ASOCIACIÓN DE PACIENTES
Esta nueva regulación materializa el compromiso adquirido por el Departamento de Salud y Osakidetza tras el proceso de escucha con la delegación en Euskadi de Andade, la asociación que representa a las personas amputadas, para mejorar las condiciones de atención y acompañamiento en momentos de especial vulnerabilidad.
Con la entrada en vigor de esta instrucción, Osakidetza da un paso más en su estrategia de «humanización de la asistencia sanitaria, poniendo a las personas en el centro, garantizando un trato digno y respetuoso y consolidando un sistema de salud pública comprometido con los valores de cercanía, sensibilidad y apoyo a la ciudadanía».