La Ertzaintza y la Diócesis de Bilbao han consolidado con éxito un plan preventivo diseñado específicamente para combatir el robo de campanas en las ermitas de Bizkaia. Esta iniciativa surgió como respuesta urgente a una serie de denuncias localizadas principalmente en las comarcas del Duranguesado y Lea-Artibai, donde varios templos habían sido víctimas de sustracciones que ponían en riesgo el legado histórico del territorio.
El dispositivo de control, coordinado por el Departamento de Seguridad, se centra en la protección de edificios que, por su ubicación en entornos rurales aislados y la ausencia de vigilancia permanente, resultaban vulnerables ante la actividad delictiva. Para dar una respuesta eficaz, la Diócesis facilitó la localización exacta de cada ermita, permitiendo que las patrullas rurales de la Ertzaintza reforzaran su presencia en los puntos más críticos de la geografía vizcaína.
Esta labor policial se ha visto reforzada por la colaboración activa de las personas encargadas del mantenimiento de estos templos, quienes actúan como enlace directo con las autoridades. Según confirman fuentes oficiales, la efectividad del plan ha sido total desde su puesta en marcha, ya que no se ha vuelto a registrar ninguna sustracción de estos elementos de alto valor patrimonial y cultural en toda la provincia.