PNV y PSE-EE mantienen el bloqueo ante la inminente fecha límite para enmendar la Ley de Empleo Público, mientras cruzan reproches por el estancamiento.
El PNV y el PSE-EE evitan dar por rota públicamente la negociación para reforzar la seguridad jurídica del euskera en la administración pública vasca, aunque todo apunta al fracaso de las conversaciones en torno a las ofertas de empleo.
Distanciamiento evidente entre los socios de gobierno
A la espera de que el próximo 30 de abril concluya el plazo de prórroga para presentar enmiendas a la Ley de Empleo Público, las posturas siguen muy alejadas. El secretario general de los socialistas vascos, Eneko Andueza, ha asegurado que no ve posible un acuerdo con el planteamiento actual, convencido además de que el texto no evitará futuros recursos en los tribunales.
Aunque el líder socialista afirma estar dispuesto a reunirse las veces que haga falta, advierte que la propuesta nacionalista abre la puerta a la discrecionalidad y a que las administraciones aumenten la exigencia del euskera, argumentando que en la actualidad ya se producen ciertos excesos en esta materia.
La respuesta ante el estancamiento
Estas impresiones ya han sido trasladadas a sus socios de gobierno. Por su parte, el portavoz parlamentario jeltzale, Joseba Díez Antxustegi, ha expresado su tristeza por esta postura, pero confirma que continuarán hablando sobre políticas lingüísticas para evitar un inmovilismo que solo consolida la inseguridad jurídica actual de la lengua.
Fuentes internas del partido nacionalista afirman que ellos no se han levantado de la mesa de negociación, aunque perciben una clara falta de voluntad de movimiento en el bando socialista. En contraste, desde la contraparte defienden que no han recibido ninguna propuesta nueva desde que se aprobó la prórroga legislativa.
Posibles escenarios y el papel de la oposición
Si el próximo día 30 se cierra definitivamente la posibilidad de un consenso, el bloqueo llevaría a la formación vasca a seguir adelante en solitario con su proposición normativa sobre el empleo público, una iniciativa fundamental a la que no están dispuestos a renunciar bajo ningún concepto.
En este contexto de incertidumbre no se descarta el diálogo con EH Bildu, coalición que también presentó su propia propuesta de ley. Sin embargo, la oposición se muestra escéptica respecto a un pacto conjunto, denunciando que sus iniciativas suelen ser ignoradas y rechazando de plano apoyar la proposición defendida por el grupo de Aitor Esteban.