Yeray volvió a pisar el verde de San Mamés como titular en el encuentro ante Osasuna, regresando a La Catedral casi un año después de su última aparición como local, que se remontaba a mayo de 2025, cuando el Athletic se impuso por la mínima al conjunto navarro. En aquella ocasión compartió el eje de la zaga con Vivian, mientras que en este partido lo hizo junto a Laporte. Ernesto Valverde apostó de inicio por Simón en portería; Yuri, Laporte, Yeray y Gorosabel en defensa; Ruiz de Galarreta y Jauregizar en el centro del campo; y Nico Williams, Berenguer, Iñaki Williams y Guruzeta en ataque.
Eficacia en la primera mitad
El Athletic salió decidido desde el primer instante, adueñándose del balón y empujando poco a poco a Osasuna hacia su campo. San Mamés acompañó desde el inicio, apretando cada salida rival y celebrando cada recuperación como si fuera una ocasión. Los de Valverde encontraron pronto profundidad, especialmente con Iñaki y Nico Williams, que empezaban a generar desequilibrio. En ese contexto llegó una de las primeras acciones clave: un penalti señalado por mano tras un remate de Guruzeta que, tras revisión, terminó siendo anulado. El susto no frenó a los rojiblancos, que mantuvieron la iniciativa ante un Osasuna que trataba de asentarse.
El dominio local terminó encontrando premio pasada la media hora inicial. Nico Williams se inventó una acción de talento en la frontal, desbordando a su par con un recorte seco antes de sacar un disparo potente que el portero no logró blocar. El rechace quedó muerto en el área y Guruzeta, siempre atento, no perdonó para adelantar al Athletic. El ‘bacalao’ reforzó a los rojiblancos, que siguieron manejando el ritmo del partido con posesiones largas y sin asumir riesgos innecesarios, mientras la defensa controlaba con firmeza a Budimir, bien vigilado por Yeray y Laporte.
En el tramo final del primer tiempo, el Athletic bajó ligeramente la intensidad y optó por gestionar la ventaja, aunque sin renunciar a seguir llegando. Berenguer tuvo en sus botas el segundo con un disparo que rozó el poste, en la ocasión más clara tras el gol. Osasuna, por su parte, reaccionó tímidamente en los minutos previos al descanso, acumulando posesión y acercándose al área de Simón, aunque sin llegar a concretar disparos entre los tres palos. La zaga rojiblanca respondió con solvencia en esos momentos, sosteniendo la ventaja antes de que el árbitro señalara el camino a vestuarios.
Simón, MVP
Tras el paso por vestuarios, el partido cambió de tono y el Athletic tuvo que dar un paso atrás ante un Osasuna más decidido. Los visitantes comenzaron a ganar presencia en campo rival y generaron sus primeras ocasiones claras, obligando a los rojiblancos a multiplicarse en tareas defensivas. La acción clave llegó con un penalti en contra que puso en máxima alerta a San Mamés, pero ahí apareció Unai Simón, que aguantó hasta el último instante para detener el lanzamiento y mantener la ventaja. Esa intervención marcó el rumbo de una segunda mitad en la que el portero empezó a erigirse en figura. Con el paso de los minutos, el empuje de Osasuna fue en aumento y el Athletic acusó el desgaste, cediendo terreno y sufriendo por ambas bandas. Aun así, también dispuso de alguna oportunidad para sentenciar, como una doble ocasión en la que ni Iñaki Williams ni Robert Navarro acertaron a ampliar distancias. El partido entró en un intercambio constante, con los de Valverde tratando de resistir y los navarros insistiendo una y otra vez.
En ese contexto, Simón volvió a aparecer con una intervención de enorme mérito a un cabezazo de Budimir que ya se colaba junto al palo, una parada que sostuvo al equipo en los momentos más delicados. El tramo final fue de resistencia pura para el Athletic. La expulsión de Jauregizar dejó al equipo con diez y obligó a defender el resultado con todo, mientras Osasuna se volcaba sobre el área rojiblanca. Entre interrupciones, faltas tácticas y balones despejados sin contemplaciones, los locales lograron sobrevivir a un asedio constante hasta el pitido final. El 1-0, gracias al tanto de Guruzeta en la primera mitad, terminó siendo suficiente para sumar tres puntos vitales que colocan al Athletic con 41 puntos, muy cerca de la permanencia. Todo ello con un nombre propio por encima del resto: Unai Simón, decisivo durante toda la segunda parte y merecido MVP del encuentro.