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Amaia Montero vuelve a La Oreja de Van Gogh en Bizkaia: «Bajé al mismísimo infierno»

La vocalista donostiarra ha regresado al grupo 17 años después de su salida
Amaia Montero vuelve a La Oreja de Van Gogh en Bizkaia: «Bajé al mismísimo infierno»
Imagen del concierto / radio popular-herri irratia
Banner de Cáritas Bizkaia en Bilbao

Amaia Montero ha vuelto a cantar con La Oreja de Van Gogh en Bizkaia. El Bizkaia Arena del BEC de Barakaldo ha sido el escenario elegido para el arranque de la gira ‘Tantas cosas que contar’, una cita que ha supuesto mucho más que el inicio de una nueva gira. La vocalista donostiarra ha regresado al grupo 17 años después de su salida y lo ha hecho ante unas 15.000 personas, en una noche marcada por la nostalgia, la emoción y la expectación generada en torno a uno de los regresos más comentados del pop estatal.

Bizkaia, punto de partida de una gira muy esperada

El concierto de Barakaldo ha abierto oficialmente esta nueva etapa de La Oreja de Van Gogh con Amaia Montero al frente. El BEC ya había anunciado la doble cita del grupo en el Bizkaia Arena, con conciertos los días 9 y 10 de mayo, dentro de una gira que ha despertado una enorme respuesta entre sus seguidores.

La elección de Bizkaia como punto de partida no ha sido un detalle menor. El grupo donostiarra ha iniciado en Euskadi una gira con una carga simbólica evidente, en un territorio especialmente vinculado a su historia y a la memoria emocional de varias generaciones que crecieron con canciones como ‘Rosas’, ‘La playa’, ‘Cuéntame al oído’ o ‘Puedes contar conmigo’. Según las crónicas del concierto, el repertorio ha recorrido buena parte de los grandes clásicos de la banda y ha reforzado ese clima de reencuentro entre el grupo, Amaia y el público.

“Esto es mucho más que un concierto”

Uno de los momentos más comentados de la noche ha llegado cuando Amaia Montero se ha dirigido al público para hablar abiertamente de los años difíciles que ha atravesado. La cantante ha reconocido que llegó a pensar que no volvería a subirse a un escenario y ha resumido su regreso con una frase que ya se ha convertido en el gran titular emocional de la noche: “Bajé al mismísimo infierno, pero aquí estoy”.

La artista también ha admitido que el concierto tenía un significado personal especial. Más allá del espectáculo musical, la actuación ha funcionado como una especie de reconciliación pública con su propia historia, con el grupo y con un público que la ha arropado desde el primer momento. La emoción ha sido una constante en una noche en la que los asistentes han cantado buena parte del repertorio y han convertido el concierto en una celebración colectiva.

Un repertorio entre la memoria y la polémica

La vuelta de Amaia Montero también ha dejado debate entre los seguidores. La Oreja de Van Gogh ha incluido en el repertorio canciones pertenecientes a la etapa de Leire Martínez, como ‘El último vals’, ‘Tan guapa’ y ‘La niña que llora en tus fiestas’, una decisión que ha generado conversación en redes sociales y entre los fans del grupo.

El regreso de Amaia se produce tras la salida de Leire Martínez, que durante años fue la voz de la banda. Esa transición sigue siendo uno de los elementos más sensibles para parte del público, dividido entre la emoción por recuperar a la cantante original y el reconocimiento a la etapa posterior del grupo. En cualquier caso, el concierto de Barakaldo ha dejado claro que La Oreja de Van Gogh sigue ocupando un lugar central en la memoria sentimental del pop en castellano.

Una vuelta emocionante, pero también observada al detalle

La actuación también ha recibido críticas por algunos problemas vocales de Amaia Montero durante el directo. Varios medios han recogido comentarios sobre la fragilidad de su voz en determinados momentos, así como valoraciones muy duras por parte de algunos críticos musicales. La propia artista habría reconocido con naturalidad algunos fallos durante el concierto, en una noche en la que la emoción y la exigencia profesional han convivido en el mismo escenario.

Ese contraste ha abierto otro debate: si el regreso debía medirse únicamente como una actuación musical o también como un acontecimiento emocional después de años de ausencia, dificultades personales y mucha expectación pública. El público del BEC, en cualquier caso, respondió con una ovación constante y acompañó a la cantante en un concierto que ha sido leído como un acto de apoyo, memoria y reencuentro.

El regreso de una banda sonora generacional

La Oreja de Van Gogh ha iniciado en Bizkaia una gira que celebra también los 30 años de trayectoria del grupo. El arranque en Barakaldo ha servido para recuperar una banda sonora que forma parte de la vida de miles de personas: canciones de adolescencia, primeros amores, despedidas, viajes y recuerdos compartidos.

Por eso, el regreso de Amaia Montero no se entiende solo como una noticia musical. Es también un fenómeno emocional y generacional. El BEC ha sido testigo de una noche en la que la nostalgia ha tenido tanto peso como las canciones, y en la que Bizkaia ha quedado situada en el punto de partida de una de las giras más comentadas del año.

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