La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Bilbao ha dado luz verde este miércoles a un ambicioso proyecto de mejora para transformar el entorno del Grupo Artazubekoa. Esta intervención en el distrito de Errekalde busca adaptar este espacio residencial a los actuales criterios de accesibilidad universal, sostenibilidad y calidad urbana, según ha detallado el concejal de Obras Públicas y Servicios, Kepa Odriozola.
Transformación integral de los espacios públicos
Las obras abarcarán una superficie superior a los cinco mil metros cuadrados en una zona caracterizada por una acusada pendiente que dificulta notablemente la movilidad diaria. Los trabajos de reurbanización afectarán directamente a tres plazas interiores que dan acceso a distintos portales, además de mejorar una bocacalle principal y su conexión con otros bloques de viviendas colindantes.
Para llevar a cabo esta renovación, el Consistorio ha previsto un presupuesto de dos millones de euros. Esta importante partida económica permitirá instalar nuevas áreas de juego, incorporar equipamiento para el ejercicio físico, ampliar las zonas ajardinadas y renovar por completo el mobiliario urbano y las redes de saneamiento o alumbrado público.
Rampas adaptadas para garantizar la movilidad
El eje central de esta intervención es asegurar el acceso cómodo y seguro a todos los edificios residenciales mediante una nueva red de itinerarios peatonales. Para lograrlo, se construirán varias rampas adaptadas que, en combinación con escaleras totalmente renovadas, lograrán salvar desniveles de hasta seis metros de altura cumpliendo de manera estricta la normativa vigente.
El proyecto cuenta con un plazo de ejecución estimado de nueve meses una vez se formalice la adjudicación y comiencen los trabajos sobre el terreno. Con el objetivo de minimizar las molestias para el vecindario del entorno, el Ayuntamiento ha planificado que las labores de construcción se desarrollen de manera progresiva a través de cuatro fases consecutivas.
Renovación de plazas y sostenibilidad ambiental
La reconfiguración de las áreas comunes cambiará el aspecto de las plazoletas interiores para convertirlas en espacios mucho más amables para la ciudadanía. La plaza principal incorporará pavimentos continuos, mientras que en otros puntos de la intervención se añadirán elementos biosaludables y se reorganizarán los espacios de aparcamiento para priorizar en todo momento la seguridad peatonal.
En materia medioambiental, el proyecto contempla que las plazas cuenten con pavimentos drenantes que facilitarán una gestión sostenible del agua de lluvia. Este incremento de espacios verdes consolida actuaciones anteriores en la zona, como la reciente instalación de una rampa lateral o la inauguración de dos ascensores públicos durante el año dos mil veinticuatro.