El Athletic volvió a ofrecer su ‘efecto aspirina’ por enésima vez. El Espanyol encadenaba 18 jornadas sin ganar, desde diciembre de 2025 cuando ganó en La Catedral en el choque de la primera vuelta. Mismo tiempo que llevaba sin marcar Pere Milla. Ambas rachas se rompieron gracias a un equipo zurigorri muy vulnerable. Cornellà aprovechó para espantar sus fantasmas gracias a que el cuadro bilbaíno sigue padeciendo una mandíbula de cristal y al mínimo golpe se viene abajo. Así ocurrió en esta 36ª jornada en la que los leones aún no tienen garantizada la permanencia. Aún tendrán que mirar los resultados del resto de equipos inmersos en la pelea confiando en que se dejen puntos por el camino. Por si fuera poco, otra lesión. Vivian tuvo que retirarse al descanso tras torcerse el tobillo.
Con las bajas sensibles de Yuri, Nico Williams y Sancet, el Athletic tuvo que recomponer su once incluyendo varias novedades. Valverde apostó por Laporte y Vivian en el eje de la zaga, con Areso y Boiro en los laterales. En la medular, descansó Jauregizar, por lo que Rego y Galaxy formaron el doble pivote. Iñaki Williams y Navarro arrancaron por las bandas, con Unai Gómez de enganche y Berenguer como delantero con movilidad. Por su parte, Manolo González optó por dar continuidad a su línea defensiva, mientras que en ataque incluyó a Antoniu Roca en banda con Edu Expósito por detrás de Roberto Fernández.
El mayor peligro por alto
El choque arrancó con el Espanyol encontrando opciones para dañar al Athletic por la banda de Adama Boiro. La primera ocasión llegó en la botas de Roca con un disparo que se marchó demasiado cruzado. Sin apenas fluidez, los leones se aproximaban con algunos centros laterales. Unai Gómez consiguió conectar algunos de ellos, ya que no había un nueve de referencia. También Berenguer con una peinada de espaldas que cerca estuvo de sorprender a Dmitrovic. También de cabeza, Vivian desaprovechó una clara oportunidad tras un saque de esquina. Pero no acertó con el remate, picado hacia el césped que llegó manso a las manos del meta serbio.
Salvó Unai Simón
También apareció en escena Unai Simón. El guardameta tuvo que intervenir con una parada espectacular ante un disparo de Carlos Romero que buscaba la escuadra. Algunos incomprensibles desajustes en faceta defensiva provocaban que los pericos generaran peligro sin demasiado fútbol. De pronto, Berenguer conectó una chilena sensacional desde la frontal que se marchó fuera a la derecha de la portería blanquiazul. Pero la inmensa mayoría de los ataques seguían siendo de los locales y el portero murgiarra tuvo que volver a intervenir. Grandísima parada a un remate de espuela de Roberto Fernández que iba ajustado al palo. Precisamente el poste, pero de la meta perica impidió el primer bacalao. A trompicones y con varios rechaces tras un córner, Iñaki y Laporte casi mandan el balón al fondo de las mallas.
Al poste por partida doble
De héroe con sus buenas paradas, cerca estuvo de pasar a villano con un despeje que bloqueó Roberto y a punto estuvo de regalar a los atacantes espanyolistas. Corrigió Galaxy in extremis, antes de la última oportunidad de la que dispuso el Athletic. Unai Gómez controló en la frontal perfilándose para un disparo mordido que terminó impactando en el poste. En la acción, el de Bermeo pidió posible penalti de Riedel en el intento de sujetarle, pero la mano era fuera del límite del área. Así, al término de los primeros 45 minutos, a pesar de la sensación constante de peligro local, los de Valverde enviaron hasta dos balones al palo.
Pere Milla también renace
Tras el descanso, Yeray tuvo que entrar por la lesión de Vivian que se torció el tobillo en el primer acto. El juego se reanudó más pausado. Ninguno quiso asumir demasiados riesgos. Menos el Athletic, que parecía dar por bueno el empate en el camino a asegurar la permanencia. La entrada de Guru y Jauregizar dio un impulso al equipo con este último rematando una buena jugada de Robert Navarro. Pero su chut fue bloqueado. Cuando parecía que los leones empezaban a ganar presencia en campo rival, llegó la estocada espanyolista. Un centro de Romero por banda izquierda y el remate de Pere Milla anticipándose en el primer palo puso el 1-0 en el marcador. El delantero perico también se reencontró con el gol 18 jornadas después, las mismas que llevaba sin ganar el equipo catalán, desde que asaltara San Mamés el 22 de diciembre del pasado año.
KO definitivo
Un gol que sentó como un jarro de agua fría. Menos ideas, más nerviosismo y más prisas. Gestos constantes de preocupación entre los zurigorris. Con más corazón que fútbol, pudo llegar el bacalao del empate. Pero lo evitó Dmitrovic con una gran mano en el primer palo. Más tarde, en los minutos finales el Espanyol firmó la sentencia con el gol de Kike García. El atacante manchego definió por bajo ante Simón. Fue el golpe definitivo que deja a los bilbaínos en estado crítico a la espera de lo que hagan los rivales por la permanencia. 44 puntos que aún no garantizan nada. Eso sí, pensar en Europa resulta surrealista viendo el juego y resultados del Athletic.