El Gobierno Vasco ha presentado la guía Bidea Zabaldu, un protocolo de actuación destinado a los ayuntamientos de Euskadi para ofrecer una respuesta integral, coordinada y con un criterio común ante incidentes discriminatorios y delitos de odio en el ámbito local. Este documento se ha construido a lo largo de más de seis meses de trabajo en colaboración con las instituciones locales y la Asociación de Municipios Vascos (Eudel), bajo el firme compromiso de que la igualdad de trato no dependa de impulsos aislados, sino de una cooperación estable y compartida.
La guía llega en un momento de especial relevancia, coincidiendo con la semana del Orgullo y el inicio de las campañas de fiestas de verano, periodos en los que los consistorios buscan reforzar los mensajes de convivencia y respeto. Aunque las administraciones locales vascas ya disponían de diversas herramientas y normativas específicas, hasta la fecha cada municipio tendía a actuar según el criterio de su personal técnico. Viene a unificar estas respuestas para evitar la desorientación y la revictimización de las personas afectadas.
Un itinerario de cinco pasos para la acción local
Entender la diversidad: Ofrecer un marco comprensivo sólido sobre las desigualdades y la discriminación.
Reconocer la realidad social: Identificar y visibilizar las situaciones de discriminación presentes en el entorno.
Conocer el marco legal: Manejar la amplia legislación y las normas vigentes que protegen los derechos humanos.
Saberse competente: Conocer con precisión cuáles son las competencias propias de la administración local en esta materia y cómo colaborar con otras instituciones respetando la autonomía municipal.
Comprometerse con la transformación social: Actuar de forma efectiva sobre la base de los pasos anteriores.
Atención directa y canales de derivación
Cada ayuntamiento deberá identificar el área municipal más adecuada (Servicios Sociales, Igualdad, Convivencia o Derechos Humanos) para recibir y canalizar los casos, coordinándose estrechamente con la Policía Local y la Ertzaintza. El objetivo principal es garantizar que las víctimas tengan acceso directo a una atención adecuada, ya sea social, psicológica o jurídica.
En caso de ser necesario, el protocolo establece los canales para derivar a los afectados a recursos especializados, como el Servicio de Asistencia a la Víctima del Gobierno Vasco o la red contra la discriminación. La prioridad es acompañar a la persona migrada, racializada, perteneciente al pueblo gitano o al colectivo LGTBIQ+ durante todo el proceso.
Prevención, formación y autocrítica institucional
Más allá de la respuesta ante los incidentes, Bidea Zabaldu pone el foco en la prevención dentro del espacio público, el transporte, el deporte y el ocio. El objetivo es combatir los discursos de odio y los prejuicios que normalizan el señalamiento a colectivos enteros, vigilando también que nadie sea excluido del acceso a bienes y servicios por su origen o condición.
Asimismo, la iniciativa contempla la formación del personal público para dotarlo de herramientas de detección precoz y seguridad institucional, superando la mera «buena voluntad». Finalmente, el protocolo exige un ejercicio de autocrítica y autonálisis dentro de las propias instituciones, instándolas a revisar sus reglamentos y procedimientos internos para eliminar cualquier sesgo discriminatorio, directo o indirecto, y convertirse así en el primer ejemplo de convivencia para la ciudadanía.