Mientras la universidad asegura haber sido un error administrativo, defiende la validez del resto de calificaciones calificando el sistema de «garantista». Los centros escolares denuncian que las notas anómalas se concentran de manera sospechosa en aulas específicas.
La publicación de las notas provisionales de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) ha desatado una tormenta en el ámbito educativo de Bizkaia, tras detectarse una inusual cascada de calificaciones de cero en la prueba de Lengua Vasca y Literatura . Ante la falta de respuestas que consideren satisfactorias, el alumnado afectado y sus familias han convocado una concentración de protesta. La movilización, organizada para reclamar explicaciones formales e inmediatas a la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), tendrá lugar en el campus de San Mamés. Los convocantes argumentan que un fallo de este calibre pone en jaque su nota de acceso final y, por consiguiente, la posibilidad de elegir el grado universitario deseado.
Dos realidades enfrentadas: ¿error técnico o coincidencia?
La polémica se bifurca en dos versiones contrapuestas. Por un lado, la EHU ha intentado calmar los ánimos informando de que ya dio por subsanado un error puntual en su aplicación informática. Según la institución, el problema inicial radica en ocho estudiantes vizcaínos que constaban erróneamente como «no presentados» a pesar de haber realizado el ejercicio. Tras la revisión, la universidad procedió a volcar las calificaciones correctas, pero defiende que el resto de los «ceros» reflejados en el sistema informático se corresponden de forma fidedigna con la corrección de los tribunales examinadores, amparándose en que es un modelo «garantista».
Sin embargo, esta justificación choca frontalmente con la versión de varios colegios e institutos del territorio. Docentes y equipos directivos han alzado la voz al comprobar que las calificaciones de cero no están repartidas de forma homogénea ni aleatoria, sino que se concentran con una regularidad estadística alarmante en aulas y grupos muy concretos de determinados centros, afectando en ocasiones a más de una decena de alumnos con trayectorias brillantes en un mismo colegio. «Es estadísticamente inverosímil que alumnos con medias excelentes en Bachillerato obtengan un cero absoluto en esta materia», lamentan desde el entorno de los afectados.