Una operación conjunta de Vigilancia Aduanera, la Policía Nacional y la Ertzaintza ha permitido desmantelar una plantación de marihuana oculta en un caserío situado a las afueras de Fruiz.
Durante el registro, los agentes intervinieron 1.602 plantas de marihuana en distintas fases de crecimiento y floración. También localizaron más de 8,5 kilos de sustancias estupefacientes y cogollos procesados, preparados para su distribución. La actuación, en la que han sido detenidas dos personas, ha estado dirigida por la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Gernika-Lumo.
Una investigación coordinada por tres cuerpos policiales
La investigación comenzó después de que la Unidad Operativa de Bizkaia de Vigilancia Aduanera detectara indicios de que el inmueble estaba siendo utilizado para el cultivo intensivo de cannabis destinado a su distribución a gran escala.
De forma paralela, la comisaría de Gernika investigaba desde hacía meses a un hombre con antecedentes por tráfico de drogas. Los agentes habían detectado su presencia, junto a otra persona, en el mismo caserío de Fruiz. El Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) permitió coordinar las investigaciones y establecer un operativo conjunto entre los tres cuerpos.
Estancias insonorizadas y equipamiento de alta tecnología
Las pesquisas confirmaron que el caserío contaba con varias estancias tabicadas e insonorizadas, acondicionadas como invernaderos de alta tecnología para acelerar el crecimiento de las plantas.
Las instalaciones también estaban preparadas para ocultar el fuerte olor del cannabis y reducir el ruido provocado por los sistemas de ventilación. En el interior se encontraron lámparas, balastros con tecnología led, filtros de gran potencia, ventiladores y otros materiales avanzados de cultivo. La entrada y registro se realizó con autorización judicial y en presencia de la letrada de la Administración de Justicia.
Dos detenidos y más hachís localizado en un vehículo
Durante el dispositivo fue detenido el principal investigado y un segundo implicado, que fue sorprendido en el interior de la plantación. Los agentes también inspeccionaron el vehículo utilizado por el principal investigado. En su interior localizaron otros 4,4 kilos de resina de hachís preparados para su distribución.
Según la investigación, los paquetes contenían una variedad de droga de gran calidad y con un elevado valor en el mercado clandestino.Los detenidos fueron trasladados por la Ertzaintza a dependencias de la Jefatura Superior de Policía del País Vasco. Las plantas, las sustancias y el material incautado han quedado depositados a disposición de la autoridad judicial.