El Athletic se llevó un triunfo de enorme autoridad ante el Atlético de Madrid en San Mamés (3-0) después de transformar por completo el partido tras el descanso. Los rojiblancos sufrieron durante buena parte de una primera mitad en la que fueron de más a menos y llegaron al descanso sin goles ni bacalaos, pero reaccionaron de forma fulminante tras el paso por vestuarios. Nico Williams y Robert Navarro marcaron en apenas dos minutos y Sancet puso la guinda en el tramo final para completar una victoria de prestigio que hizo vibrar a San Mamés.
Edin Terzic apostó de inicio por Simón; Areso, Yeray, Laporte, Yuri; Ruiz de Galarreta, Gerenabarrena; Navarro, Sancet, Nico Williams; e Iñaki Williams. El técnico alemán volvió a confiar en Iñaki Williams como referencia ofensiva, mientras que su hermano Nico volvió al once titular. También recuperó su sitio en la alineación Yeray, que fue sustituido por Paredes en el descanso por un choque a final de la primera mitad. Fueron dos cambios respecto al equipo que había comenzado de inicio en Vigo: Yeray y Nico Williams entraron en lugar de Paredes y Berenguer.
De más a menos
El Athletic comenzó el encuentro con intensidad y tratando de llevar la iniciativa ante un Atlético de Madrid que tampoco renunció a buscar la portería de Simón. Los rojiblancos fueron ganando presencia con el paso de los minutos y encontraron en Sancet a su jugador más peligroso en los primeros compases. El centrocampista tuvo la ocasión más clara del conjunto de Terzic con un disparo que se marchó rozando el poste, después de recibir un balón procedente de Navarro. Antes, Iñaki Williams no había conseguido aprovechar un rechace tras un saque de esquina.
Sin embargo, el Atlético fue creciendo con el paso del primer tiempo y terminó haciéndose con el control del partido. Los de Terzic fueron perdiendo metros y cada vez les costó más salir de su campo. El conjunto colchonero avisó con un disparo lejano de Baena y, especialmente, con una acción de Kang In Lee que acabó estrellándose en el palo. También Lookman tuvo una buena oportunidad tras un error en la salida de balón del Athletic, aunque su disparo con efecto no encontró portería. Mientras tanto, la grada de San Mamés protestó varias decisiones del colegiado, especialmente por algunas entradas que quedaron sin sanción.
En el tramo final, el Atlético apretó todavía más y obligó al Athletic a defender cerca de su área. Yeray tuvo que intervenir para despejar a córner un lanzamiento de Kang In Lee, y poco después el central recibió un fuerte golpe en la cabeza en un choque con Hjulmand que obligó a detener el juego. Ya en el añadido, Simón apareció para evitar que los visitantes se adelantaran en el marcador al detener un disparo de Barrios. El Athletic llegó al descanso sin encajar, pero con la sensación de haber ido claramente de más a menos. 0-0 en San Mamés.
Dos en dos minutos
El Athletic salió del vestuario dispuesto a cambiar el guion del encuentro y lo consiguió de inmediato. En apenas dos minutos, los rojiblancos golpearon por partida doble para poner San Mamés patas arriba. Primero apareció Nico Williams, que aprovechó un buen envío de Iñaki para adelantar al conjunto bilbaíno con un cabezazo. El tanto tuvo que ser revisado por el VAR por una posible salida previa del balón, pero finalmente subió al marcador. Apenas unos instantes después, Robert Navarro amplió la ventaja tras una gran acción individual dentro del área y batiendo a Oblak con la zurda.
Con el 2-0, el Athletic pasó a gestionar el partido con mayor tranquilidad mientras el Atlético buscaba reaccionar. Simeone movió el banquillo con una cuádruple sustitución y dio entrada, entre otros, a Julián Álvarez y Koke, pero los madrileños no encontraron la manera de hacer daño de forma continuada. Simón, eso sí, volvió a ser decisivo cuando tuvo que intervenir ante un disparo raso de Julián Álvarez. Terzic reforzó la defensa con el paso de los minutos y el equipo rojiblanco encontró espacios para salir al contragolpe, generando peligro especialmente con la velocidad de Johaneko y Berenguer.
Cuando el encuentro encaraba su recta final, el Athletic terminó de sentenciarlo. Guruzeta inició una rápida transición con un envío largo hacia Gerenabarrena, incansable durante todo el partido, que ganó metros y puso el balón en el área. Jonny Cardoso llegó a tocarlo ligeramente, pero el esférico quedó franco para Sancet, que apareció desde atrás para fusilar a Oblak y establecer el definitivo 3-0. El Atlético no encontró respuesta en los últimos minutos y San Mamés pudo celebrar una victoria contundente ante uno de los grandes de la competición.