ELA ha anunciado que desde septiembre utilizará «exclusivamente» el euskera en 27 negociaciones sectoriales y mantendrá esa decisión aunque no exista o se facilite a la otra parte en las mesas servicio de traducción.
Así lo ha dado a conocer en rueda de prensa en Bilbao su responsable de negociación colectiva, Pello Igeregi, quien ha explicado que esta decisión ha sido adoptada por el sindicato tras analizar 1.499 convenios vigentes en Euskadi y Navarra y constatar que el 83,19% de ellos «no incorpora ninguna medida para garantizar los derechos lingüísticos de las personas euskaldunes en el ámbito laboral».
Igeregi ha confirmado que, en paralelo, ELA ha solicitado al Consejo de Relaciones Laborales (CRL) que «habilite los recursos necesarios para que las mesas de negociación puedan desarrollarse en euskera con normalidad» y que «mantendrá esta decisión aunque no exista un servicio de traducción». En ese caso, ha añadido Igeregi, «ELA no renunciará al uso del euskera y corresponderá al resto de organizaciones sindicales y patronales buscar los medios necesarios para seguir el desarrollo de las negociaciones».
Tras denunciar que «el euskera continúa subordinado al castellano en la negociación colectiva en Hego Euskal Herria«, Igeregi ha explicado que el análisis realizado por ELA «refleja que las medidas existentes son, en su mayoría, de carácter simbólico», como el abono de los costes de cursos para aprender euskera o la regulación del paisaje lingüístico. El estudio de ELA concluye que solo el 5,07% de los convenios analizados cuenta con un plan de euskera o contempla el compromiso de elaborarlo; que el 13,8% prevé ayudas para el aprendizaje de la lengua, que el 4,37% permite estudiar euskera dentro de la jornada laboral y que «únicamente en el 1,66% de los procesos de selección se establece que el conocimiento del euskera se valorará en la contratación».
Ante estos datos, Igeregi ha asegurado que «si el aprendizaje del euskera no se reconoce como derecho laboral, el único idioma cuyo conocimiento estará realmente garantizado será el castellano», por lo que, desde la perspectiva de ELA, «hay que adaptar normas colectivas para hacer normal lo que hoy día es anormal: que se nos ofrezca la opción de poder negociar en euskera al igual que nosotros, por nuestra parte, damos la posibilidad de hacerlo en castellano».
Entre los convenios en proceso de negociación en los que ELA empleará solo el euskera, Igeregi ha mencionado los del Metal de Bizkaia y Álava, el de Intervención Social de Gipuzkoa y buena parte de los relativos a Servicios e Industria. «El convenio laboral en este país está totalmente castellanizado», ha lamentado Igeregi, para añadir que «las imposiciones de las lenguas generan una determinada cultura de la negociación», de forma que «el castellano se impone como lengua de trabajo».
Para ELA, «al igual que ocurre con cualquier otra opresión social como las de género, clase o raza, la opresión lingüística solo puede superarse si se regula el uso de las lenguas y se destinan recursos para superar la situación de subordinación». En palabras de Igeregi, «el uso de la lengua que ha ganado la supremacía absoluta se naturaliza mientras el uso de otras lenguas se considera excepcional, a menos que existan normas y recursos para equiparar los derechos lingüísticos».
En este punto, el responsable de ELA ha afirmado que el sindicato ha hecho autocrítica y «reconoce que no ha conseguido situar los derechos lingüísticos al mismo nivel que otras reivindicaciones laborales, como las mejoras salariales o la reducción de jornada». Atribuye esta situación tanto a «la negativa de las patronales a negociar medidas de normalización del euskera» como a «la incapacidad de los sindicatos para organizar movilizaciones y huelgas específicas en defensa de estos derechos».
Por ello, entre los pasos dados, representantes de ELA se han reunido con la presidenta del CRL, Emilia Málaga, para trasladarle la necesidad de que el organismo disponga de medios para garantizar negociaciones en euskera. Igeregi ha explicado que, en la actualidad, «el CRL carece de un servicio estable de traducción e interpretación, por lo que las escasas negociaciones que se desarrollan en euskera dependen del trabajo de su propio personal que no cuenta con formación específica para desempeñar esa función».
Por otro lado, Igeregi ha criticado asimismo a las patronales vascas y navarra ya que «no quieren tomar ninguna medida para normalizar el uso del euskera» pese a que, en 2022, ELA, junto a LAB y Kontseilua, propuso la universalización de los planes de euskera en las empresas, iniciativa que fue rechazada», por lo que, según ha dicho, «en este contexto, el primer paso para regular el euskera en los convenios es hacerlos visibles en las negociaciones».