ELA y LAB han convocado huelga el 15 de julio en el comercio de Alimentación en Euskadi y Navarra en contra de la «estatalización de la negociación colectiva» en este sector. En un comunicado, han explicado que la jornada de huelga coincidirá con una nueva reunión de la mesa negociadora en la que las patronales impulsan impulsan un convenio estatal que, según ambos sindicatos, «pondría en riesgo los convenios propios y las condiciones laborales conquistadas en Euskal Herria«.
ELA y LAB han convocado una jornada de huelga en el sector del comercio de alimentación de Euskadi y Navarra el 15 de julio en rechazo a ese proceso de negociación que pretende «trasladar al ámbito estatal las condiciones laborales de miles de trabajadoras y trabajadores del sector». Estos sindicatos consideran «determinante», la reunión prevista ese día dentro de la mesa negociadora abierta por la patronal Asedas, ya que «podría suponer un punto de inflexión para el futuro de la negociación colectiva en el sector».
Según ha apuntado, en la actualidad, las condiciones laborales del comercio de alimentación en Hego Euskal Herria están reguladas mediante convenios provinciales en los cuatro territorios. Sin embargo, la patronal Asedeas, a través de grandes empresas del sector como Mercadona, Lidl, Dia o el Grupo Uvesco, impulsa una negociación para que «estas condiciones pasen a regularse mediante convenios de empresa de ámbito estatal».
ELA y LAB han denunciado que esta iniciativa constituye «un nuevo intento de estatalizar las relaciones laborales, vaciando de contenido los convenios propios y debilitando la capacidad de negociación de las trabajadoras y trabajadores de Euskal Herria«. «Este cambio abriría la puerta a una homogeneización a la baja de las condiciones laborales y salariales actualmente garantizadas por los convenios vigentes».
Ambos sindicatos han asegurado que los convenios del comercio de alimentación de Euskadi y Navarra han permitido «mejorar salarios y derechos laborales gracias a la negociación desarrollada en el ámbito propio y al respaldo de las mayorías sindicales existentes en el sector». Por ello, consideran «inaceptable» cualquier intento de sustituir ese modelo «por marcos de negociación estatales alejados de la realidad laboral y sindical vasca».