La Sala BBK se vistió de gala para acoger uno de los eventos más emotivos y esperados del panorama radiofónico vizcaíno: la entrega de los premios 100 Irrati Urte. En un ambiente marcado por la cercanía y el agradecimiento, se celebró por todo lo alto una cifra redonda e histórica que surge de la suma de dos grandes trayectorias: los 65 años de Radio Popular – Herri Irratia y los 35 años de Bizkaia Irratia.
El acto, que reunió a autoridades, oyentes y premiados, fue un sincero homenaje a las personas y entidades que han defendido las señas de identidad de las emisoras diocesanas a lo largo de las décadas.
Un arranque entre la nostalgia y la vanguardia
La celebración comenzó puntual, sumiendo la sala en la oscuridad para dar paso a la magia de la radio a través de un montaje sonoro con audios históricos que erizó la piel de los presentes. Fueron Koldo Campo y Oihane Irazu los encargados de tomar la palabra para repasar la historia de las emisoras, mientras la pantalla proyectaba imágenes para el recuerdo.
El folclore y la modernidad se dieron la mano sobre el escenario con el tradicional Agurra, interpretado por las dantzaris Lide y Nerea al son del txistu de Txus (Itxas Argia), seguido de una vibrante exhibición de danza urbana a cargo de Laura y Galder. Tras el saludo inicial de la dirección por parte de Manu Agirre y Javi Onaindia, comenzó el verdadero plato fuerte de la tarde.
Los trabajadores, la voz de los premios
Lejos de los formalismos tradicionales, la gala destacó por su calidez humana. Fueron los propios compañeros y compañeras de los micrófonos quienes subieron al escenario para ir desgranando y anunciando los galardones.
Los galardones, entregados en un ambiente de constante ovación, contaron con la participación de destacadas personalidades e instituciones para hacer los honores:
Premio Bizkaitik Bizkaira (Mejor Municipio)
El gran ganador de la noche, decidido íntegramente por los votos de los oyentes, fue Mungia. La alcaldesa, Alaitz Erkoreka, recogió el premio de manos de Olatz Candina, en representación de Metro Bilbao.
Premio J.M. Iraolagoitia (Euskera)
Ibone Bengoetxea fue la encargada de entregar este reconocimiento compartido al prestigioso lingüista Adolfo Arejita y a la creadora de contenido Janire Atxurra, uniendo la excelencia académica con las nuevas vías de difusión digital.
Jose Iragorri Saria (Deporte)
El galardón recayó en el jugador del Athletic Club, Iñigo Lekue. Aunque el futbolista no pudo estar presente, dejó un emotivo vídeo de agradecimiento antes de que Unai Rementeria, en representación de BBK, entregara el premio en el escenario a Andoni Goikoetxea.
Premio Geureaz Harro (Cultura)
El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, en representación del Ayuntamiento, fue el encargado de entregar este galardón a Agus Barandiaran, fundador de Korrontzi. El propio Agus fue el encargado de poner la nota musical en directo justo después de ser premiado.
Premio Kombativas (Deporte Femenino)
La pelotari de Laukiz, Enara Gaminde, fue homenajeada por su brillante trayectoria recibiendo el trofeo de manos de Amaia del Campo, alcaldesa de Barakaldo.
Enbor Saria (Apoyo Histórico)
Aitor Argote hizo entrega de este tributo a Amuriza Cubiertas y Rehabilitaciones (recogido por Ibon Amuriza) e Indupime (recogido por Roberto Méndez), por su complicidad empresarial incondicional.
Bihotz on Saria (Solidaridad)
En uno de los momentos más tiernos, la Ahaldun Nagusia (Diputada General), Elixabete Etxanobe, entregó el reconocimiento a la familia de Pili Urruzuno y Karlos Fraile, quienes llevan años abriendo las puertas de su hogar para el acogimiento de urgencia de menores.
Ángel Mari Unzueta Saria (Ámbito Diocesano)
El Obispo de Bilbao, Monseñor Joseba Segura, puso el broche a los premios entregando el galardón a Mavi Laiseka en representación de Cáritas Bizkaia, celebrando sus décadas de inquebrantable defensa de la dignidad humana.
Magia y un bertso para el recuerdo
La recta final del evento trajo consigo la ilusión del espectáculo en directo de Tor Magoa, preparando al público para el momento culminante de la velada.
Tras el reparto de premios, la gala se despidió de la forma más nuestra. Javi Onaindia, director de las emisoras, tomó el micrófono para poner el punto final con un sentido bertso. Sus rimas, cargadas de sentimiento, sirvieron para hacer balance del largo recorrido de la radio, pero, sobre todo, fueron un brindis de ilusión por todo el camino que aún queda por hacer.
Una ovación unánime despidió una noche que ya forma parte de la historia de la radio en Bizkaia.