La familia reclama 251.903 euros por una muerte por amianto

Asviemie dice que "las muertes causadas por incumplimiento empresarial de medidas de seguridad con el amianto no pueden quedar impunes"
La familia reclama 251.903 euros por una muerte por amianto
Exterior de la Audiencia Provincial / Europa Press
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El Juzgado de lo Social número 5 de Bilbao acogerá este miércoles una nueva demanda de daños contra Cofivacasa y Tubos Reunidos, como sucesoras de Babcock Wilcox, presentada por la viuda e hijos de Pedro A.M, trabajador fallecido en 2023, a causa de un cáncer pulmonar, que reclaman 251.903 euros, por daños, según ha informado Asviamie, Asociación vasca de víctimas del amianto. Asviemie ha indicado que el fallecido trabajó entre 1965 y 1992 como cucharero en la fundición de Babcock Wilcox, «expuesto al amianto y otras sustancias cancerígenas, sin que la empresa adoptara las medidas preventivas, que la legislación de la época requería».

Según consta en informe del Hospital de Cruces de noviembre de 2023, el trabajador presentaba «extensas placas pleurales calcificadas en ambos hemitórax, sobre todo en pleura diafragmática, valorar antecedentes de exposición al amianto», ha explicado Asiemie. El trabajador estaba siendo sometido a seguimiento por la presencia de «lesiones dependientes de la pleura parietal derecha con aumento patológico de metabolismo y necrosis central, que sugieren naturaleza maligna, y ganglio retro clavicular derecho con aumento patológico de metabolismo que sugiere naturaleza metastásica», ha detallado la asociación.

El trabajador falleció el 21 de marzo de 2024 a causa de una neoplasia pulmonar, tal como se recoge en certificado de defunción. En octubre, el INSS dictó resolución, declarando las prestaciones de muerte y supervivencia derivadas de enfermedad profesional. Desde Asviemie han indicado que el amianto se utilizada en los hornos de la empresa Babcock Wilcox como aislante y en el desarrollo de su actividad, el trabajador fallecidos, «se protegía con chaqueta y manoplas de amianto, que tras su uso se degradaban, liberando fibras de amianto, que eran inhaladas por el trabajador».

También utilizaba placas de amianto de 8 a 10 m/m de espesor, colocándola en la tapa de los hornos, tras partirlas, y las conducciones de alimentación de los hornos, también estaban forradas de amianto, ha precisado Asviemie, para añadir que el fallecido, «como el resto de los trabajadores de la fundición, realizaban trabajos de mantenimiento de los hornos, retirando el amianto deteriorado, para colocar nuevo, mejorando aislamiento». En el informe de Osalan emitido en mayo de 2022 se considera «probable que el trabajador Pedro A.M. hubiese estado expuesto al amianto durante su vida laboral, pudiéndose producir la misma, tanto por manipulación directa, como indirectamente por otros trabajadores». Recoge que «podría haber estado expuesto a humos de soldadura, ambientes pulvígenos de distinta composición, como la Sílice». Esta exposición, ha denuncido Asviemie, se produjo «sin que la Babcock Wilcox adoptase ninguna medida de seguridad, frente al uso de amianto y otras sustancias cancerígenas, que exigía la legislación de Seguridad e Higiene». Por esta razón, la familia reclama en concepto de daños y perjuicios a favor de la viuda e hijos 251.903 euros.

La Asociación vasca de víctimas del amianto ha denunciado el «escandaloso incumplimiento de grandes empresas siderúrgicas de las medidas de Seguridad e Higiene, como la obligación de proteger la salud de los trabajadores, como la legislación lo exigía, especialmente, frente a las múltiples sustancias cancerígenas». Un «incumplimiento empresarial», ha advertido, que «está causando innumerables muertes y no puede quedar impune».

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