La Diputación Foral de Bizkaia e Iberdrola han firmado un convenio de colaboración para impulsar el soterramiento de redes eléctricas en los bidegorris que actualmente se encuentran en obras en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.
El acuerdo permitirá coordinar la construcción de nuevas vías ciclistas con la modernización de la red eléctrica existente. El objetivo es reducir el impacto ambiental de estas infraestructuras y favorecer su integración paisajística en un espacio natural protegido.
Coordinación entre los bidegorris y la red eléctrica
El convenio establece un marco de cooperación entre la Diputación e I-DE Redes Eléctricas Inteligentes, empresa distribuidora del Grupo Iberdrola. Ambas partes buscarán posibles actuaciones conjuntas para aprovechar las obras de los bidegorris y soterrar líneas eléctricas existentes o de nueva implantación.
Según ha explicado la institución foral, esta coordinación permitirá combinar la construcción de las vías ciclistas con la mejora y modernización de las instalaciones eléctricas de la zona.
Actuaciones en la línea entre Gernika y Bermeo
El acuerdo afectará a la Línea 5 del Plan Territorial Sectorial de Vías Ciclistas de Bizkaia (PTSVCB), uno de los siete grandes corredores ciclables previstos en el territorio.
Este itinerario conecta Gernika y Bermeo y discurre por los municipios de Forua, Murueta, Busturia, Sukarrieta y Mundaka, dentro del entorno de Urdaibai.
La intención es aprovechar la ejecución de estas vías para coordinar el soterramiento de las redes eléctricas y limitar así las afecciones derivadas de realizar diferentes obras de manera independiente.
Menor afección ambiental y mejor mantenimiento
Aunque cada entidad contratará sus obras de forma independiente, la ejecución coordinada permitirá optimizar recursos, reducir la afección ambiental y facilitar la operatividad y el mantenimiento futuro tanto de los bidegorris como de las infraestructuras eléctricas.
Cada parte asumirá la financiación, contratación y conservación de las instalaciones de su titularidad. El acuerdo también establece que deberá mantenerse en todo momento la coordinación técnica y ambiental entre ambas actuaciones.
El convenio tendrá una vigencia máxima de cuatro años desde su publicación, realizada el pasado mes de julio.