La Basílica de Begoña se prepara para una excavación arqueológica que arrancará en octubre

Los trabajos previos ya están en marcha para conocer mejor el subsuelo del templo y garantizar la seguridad del edificio durante la intervención
La Basílica de Begoña se prepara para una excavación arqueológica que arrancará en octubre
Trabajos previos a la excavación arqueológica / Diputación Foral de Bizkaia
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La Basílica de Begoña se prepara para una nueva etapa de investigación de su historia. La Diputación Foral de Bizkaia iniciará el próximo 13 de octubre una excavación arqueológica en el templo, dentro del proyecto Begoña / Vecunia. Antes de que comiencen las excavaciones, ya se están realizando diferentes trabajos destinados a documentar el edificio, estudiar qué puede esconder su subsuelo y establecer sistemas de control que permitan comprobar en todo momento cómo responde la basílica a la intervención.

Qué hay bajo la basílica

Los trabajos están siendo desarrollados por View arkitektura y Ondare Babesa, junto con personal técnico del área de Patrimonio de la Diputación Foral de Bizkaia. Las actuaciones se están llevando a cabo sin alterar el funcionamiento habitual de la basílica e incluyen un escaneado 3D del edificio, la colocación de puntos de referencia, un estudio mediante georradar y la instalación de sensores. El objetivo es disponer de la mayor cantidad de información posible antes de comenzar a excavar y, al mismo tiempo, garantizar un seguimiento continuo del estado del templo durante toda la intervención.

Un escaneado 3D

Uno de los primeros pasos ha sido realizar un escaneado 3D del interior de la basílica. Esta tecnología permite obtener una representación digital muy detallada del edificio y registrar elementos como los suelos, paredes, pilares, bóvedas y techos. Esta imagen servirá como punto de partida durante la excavación. Permitirá localizar con precisión los posibles hallazgos, organizar las diferentes zonas de trabajo y adaptar las medidas de protección a las características reales del edificio.

El georradar

Otra de las técnicas empleadas es el georradar, que se ha utilizado en toda la superficie interior practicable del templo y en parte de su exterior. La principal ventaja de este sistema es que permite estudiar el subsuelo sin necesidad de abrir zanjas ni retirar el pavimento. Las ondas del radar pueden detectar alteraciones bajo la superficie que podrían corresponder a muros, huecos, enterramientos u otras estructuras.

Los resultados proporcionarán una primera aproximación a lo que puede conservarse bajo la basílica y ayudarán a los arqueólogos a decidir dónde concentrar los trabajos de excavación.

Puntos de referencia

También se han instalado puntos de referencia fijos en el interior del templo. Estos elementos permitirán realizar mediciones precisas durante las distintas fases de la intervención. De esta manera, si aparecen restos o estructuras arqueológicas, será posible determinar exactamente su ubicación y relacionarlos con el resto de elementos documentados en la basílica.

Sensores

La seguridad de la basílica será otro de los aspectos fundamentales durante la excavación. Para ello se ha instalado un sistema de sensores en diferentes puntos del edificio. Estos dispositivos permitirán controlar de manera continuada posibles movimientos o cambios en elementos especialmente sensibles, como los muros y las bóvedas. Los datos se recogerán de forma permanente, permitiendo al equipo técnico conocer cómo evoluciona la estructura y detectar rápidamente cualquier variación que pueda requerir atención.

Una excavación para profundizar en la historia de Begoña

La excavación arqueológica comenzará el 13 de octubre y se integra en el proyecto Begoña / Vecunia, impulsado por la Diputación Foral de Bizkaia en colaboración con la Basílica de Begoña. La intervención pretende aportar nuevos datos sobre la historia de un enclave estrechamente ligado a la memoria religiosa, social y cultural de Bilbao y de Bizkaia.

Con estos trabajos, la Diputación busca avanzar en la investigación y conservación del patrimonio, pero también en su difusión. La información que pueda salir a la luz bajo la basílica permitirá conocer mejor la evolución histórica de uno de los lugares más significativos de Bilbao y acercar ese conocimiento a la ciudadanía.

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