Un grupo de vecinos de los bloques conocidos como «Los Ochos», en la calle Tartanga de Erandio, reclama la intervención de las instituciones ante la situación generada tras la venta de sus viviendas por parte de InmoCaixa a un fondo de inversión.
Los afectados viven de alquiler y aseguran que el nuevo propietario les plantea dos alternativas: comprar las viviendas o abandonarlas. Según han explicado a Europa Press, alrededor de un centenar de vecinos podría encontrarse en esta situación.
La operación afecta a unas 150 viviendas. Algunos de sus inquilinos llevan más de quince años residiendo en ellas y han comenzado a organizarse para intentar abrir una negociación colectiva.
Íñigo Alonso, delegado de LAB, ha explicado a Europa Press que los residentes tuvieron conocimiento de la operación «mediante llamadas y portales inmobiliarios». Según señala, descubrieron así que sus viviendas «han sido vendidas a un tercero y ahora pretenden ser expulsados o que salgan de sus casas».
El sindicato denuncia la presión que, según los afectados, están recibiendo algunos inquilinos. Alonso habla de «prácticas mafiosas y coercitivas» por parte de los denominados fondos buitre, cuya estrategia resume así: «Lo que vienen a decirte es coge el dinero y márchate ya».
Según el representante de LAB, la presión se centra especialmente en los vecinos cuyos contratos están próximos a finalizar. «Están en la fase de ver dónde flojea cada uno de los vecinos, llamando insistentemente a los que vence el contrato para advertirles que van a tener que salir», ha asegurado.
Reclaman una negociación colectiva
Los afectados quieren ahora abrir una interlocución con Mosaic Propco S.L.U., la sociedad que ha adquirido las viviendas. Para conseguirlo, reclaman la mediación de las administraciones.
Alonso sostiene que hasta el momento no ha existido contacto con el nuevo propietario. A su juicio, la intención es completar la operación «a la máxima brevedad posible» y vender las viviendas «sin cargas y antes de que haya una posible declaración de zona tensionada y de que haya otro tipo de promociones en el pueblo».
Por este motivo, los vecinos quieren organizarse a través de una plataforma de afectados y negociar de forma conjunta. También esperan conocer hasta dónde están dispuestas a implicarse las instituciones.
«Estamos a la espera de que se haga ese primer contacto. Nuestra idea es forzar esa negociación y poner todos los palos en las ruedas para que la operación no sea posible», ha señalado Alonso a Europa Press.
El representante sindical reclama además «compromisos concretos» y una hoja de ruta que permita conocer hasta qué punto las administraciones están dispuestas a acompañar a los afectados.
Los vecinos también estudian la vía judicial y «todo tipo de procedimientos que pueda entorpecer la ejecución o el inicio de estos procedimientos de desahucio». Al mismo tiempo, pretenden trasladar el problema a las calles de Erandio para dar a conocer una situación que, consideran, va más allá de las familias directamente afectadas.
Ofertas para comprar o dejar los pisos
Una de las vecinas consultadas por Europa Press, que lleva diez años viviendo en «Los Ochos», explica que los residentes han recibido comunicaciones con una oferta para comprar las viviendas.
El precio, según relata, se acerca en algunos casos a los 300.000 euros. «Piden casi 300.000 euros por estos pisos que, sinceramente, no los valen», asegura.
Mosaic también habría ofrecido cantidades de entre 12.000 y 15.000 euros a algunos inquilinos para que abandonen anticipadamente sus viviendas, incluso cuando todavía tienen años de contrato por delante.
Esta vecina reconoce que «cuando alquilas no eres la dueña y los dueños pueden hacer lo que quieran». En su caso, contempla aceptar la compensación si encuentra una alternativa. Si no es así, permanecerá durante los dos años que todavía tiene de contrato.
Actualmente paga 836 euros mensuales y asegura que encontrar otra vivienda en Erandio resulta muy complicado. «No hay opciones de alquiler, ni por 1.000 euros», lamenta. También critica la actuación del Ayuntamiento de Erandio, que, según afirma, «se ha lavado las manos», mientras destaca el apoyo que están recibiendo de LAB.
Otro de los afectados consultados por Europa Press paga actualmente 930 euros mensuales. Su contrato está próximo a finalizar y asegura que buscar una alternativa en la zona supone enfrentarse a precios mucho más elevados. «Un alquiler en la zona vale 1.500 euros porque no hay pisos», afirma.
Este vecino amplía además el foco del problema. A su juicio, «el problema no es un fondo buitre que quiere hacer negocio», sino la falta de vivienda pública. En este sentido, responsabiliza a los gobiernos central y vasco de no impulsar suficiente construcción de vivienda protegida.