El desahucio previsto para este viernes de una mujer de un piso de Bilbao, cuyo alquiler dejo de pagar «unos meses» durante la pandemia, ha quedado aplazado, según ha informado el sindicato de Vivienda Azet a Europa Press.
Azet ha subrayado que la «lucha organizada da resultados» y, gracias «a la presión popular y a la lucha sindical», han conseguido parar judicialmente el desahucio de esta mujer de ese piso en la calle Olano, fijado para el próximo 23 de octubre.
La defensa de esa mujer había recurrido la orden de esta mujer, basándose para ello en las medias planteadas en el «decreto Maricarmen» y al tratarse de una mujer «vulnerable», que había dejado de pagar el alquiler durante la pandemia por imposibilidad económica pero que ahora seguía pagando.
Según ha apuntado el sindicato de Vivienda, es una victoria, pero «parcial», ya que lo que se ha conseguido es «un aplazamiento condicionado y con fecha de caducidad, no una cancelación definitiva».
«Pero eso no es todo, en casos como este, mientras el desahucio está parado, la propiedad no se queda sin cobrar. La ley permite que las administraciones compensen al arrendador con dinero público. Es decir, que el mismo especulador que acumula nueve casas podría acabar cobrando de las arcas públicas. Dinero público que una vez más termina engordando los bolsillos de rentistas y especuladores», ha indicado Azet.
A su juicio, todo ello «demuestra algo importante» y es que «la lucha es el camino y merece la pena». «Es necesario seguir luchando, señalando la raíz del problema y exigiendo transformaciones profundas», ha añadido. Por ello, han llamado a organizarse y unirse a la huelga general del próximo 11 de noviembre.