Berlín tendrá que esperar

El Surne Bilbao acaricia la victoria en la pista de un Alba de Berlín mejor tras el descanso
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Berlín tendrá que esperar
Hilliard fue el máximo anotador de los MIB / BCL
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Hay derrotas que duelen por el marcador, pero sobre todo por la forma. El Surne Bilbao rozó la campanada este martes en su visita al Alba Berlín (103-100), un duelo de altos vuelos en la tercera jornada de la Basketball Champions League (BCL) que medía el liderato del Grupo G. Los hombres de negro acariciaron el golpe de autoridad mandando por 13 puntos en el tercer cuarto, pero un apagón de diez minutos, los galones del vigente campeón alemán y los detalles de siempre —esos tiros libres (16/25) y los rebotes concedidos en la hora de la verdad— inclinaron la balanza del lado germano. Queda la vuelta en Miribilla dentro de dos semanas, pero la sensación de que el botín voló por un suspiro es difícil de esquivar.

La pizarra y el pulso: El enigma de la rotación y la pintura

El primer gran movimiento táctico llegó antes incluso de saltar a la pista: el descartado fue Krampelj, una ausencia que pesó en el análisis previo. Con los interiores alemanes imponiendo un ritmo endiablado y el perímetro echando humo con el acierto germano, la rotación interior quedó coja, obligando a un esfuerzo titánico a un Bastien Vautier sencillamente imperial. El pivot francés firmó un doble-doble descomunal de 17 puntos, 12 rebotes y 22 de valoración, multiplicándose en la pintura ante los problemas de faltas de Tryggvi Hlinasson.

El Surne Bilbao entró bien al partido. Con un Nate Darling eléctrico (10 puntos en el primer cuarto) y un juego coral muy bien engrasado, los vizcaínos impusieron su ley cerca del aro (12-24 en puntos en la pintura al descanso). El Alba Berlín, dirigido por Pedro Calles, vivía con el pulso acelerado y fiando su suerte al triple (5/11 de salida), pero el bloque de Jaume Ponsarnau respondía con colmillo, cerrando el primer acto por delante (24-26) y estirando la renta en el segundo con un gran Margiris Normantas (10 puntos en ese periodo y tres recuperaciones). Al descanso, la ventaja visitante de 43-48 incluso se quedó corta para los méritos exhibidos.

El colapso: Diez minutos de vértigo y el bache en la dirección

El despegue pareció definitivo nada más arrancar la segunda mitad. Un parcial de salida impulsado por la intensidad de Manex Ansorregi y un triple de Darrun Hilliard dispararon a los hombres de negro hasta su máxima renta: +13 (48-61) en el minuto 23.

Y entonces, el cortocircuito. Coincidiendo con los peores minutos sobre la pista de un Harald Frey mermado en la dirección del juego, el Surne Bilbao perdió el control del ritmo. El Alba olió la sangre, encontró autopistas para correr y castigó cada pérdida visitante. Los alemanes fabricaron un parcial de 12-1 en un suspiro (60-62), desactivando el plan de partido bilbaíno. A los de Ponsarnau les faltó oficio para frenar la transición germana a base de faltas tácticas y, por el contrario, sufrieron el recital individual del ala-pívot Brandon Angel —autor de 24 puntos sin fallo en sus diez lanzamientos de campo— y de un Jordan Ford (21 puntos) que hizo estragos en las penetraciones. De aquel +13 se pasó a un preocupante 81-72 al inicio del cuarto asalto que encendía todas las alarmas.

La rebelión de Hilliard y el cara o cruz final

Lejos de bajar los brazos, el equipo tiró de orgullo. Con el agua al cuello y un 81-72 que amenazaba con romper definitivamente el encuentro, los hombres de negro demostraron que son de carne, hueso y carácter. El partido se convirtió en un correcaminos no apto para cardiópatas.

Aquí emergió la muñeca de Darrun Hilliard. El estadounidense, el faro ofensivo de los bilbaínos con 21 puntos y 9 rebotes, resucitó a los suyos del mundo de los muertos con una exhibición desde la larga distancia. Clavó tres triples consecutivos en el tramo caliente que obraron el milagro: un 95-95 que heló el pabellón alemán y una posterior conversión que puso por delante al Surne Bilbao (97-98) a falta de menos de un minuto.

Sin embargo, el guion trágico se impuso en los detalles de la letra pequeña. Faltó colmillo en el cierre: un rebote ofensivo concedido que culminó Joe Wieskamp, una bandeja con pasarela abierta de Jordan Ford y el 3+1 final de Justin Bean a falta de once segundos dejaron sin premio la heroicidad.

Nada definitivo

Se cae por detalles ante el gallito del grupo, penalizados por una sangría de tiros libres (16/25) y ese apagón de diez minutos donde el ritmo y las piernas del Alba marcaron diferencias. La buena noticia: el Surne Bilbao sabe que puede mirar de tú a tú al transatlántico alemán. Dentro de dos semanas, en el fortín de Miribilla, la revancha no solo servirá para buscar el triunfo, sino para pelear por ese average que puede valer oro de cara al liderato final del Grupo G.

Ficha técnica:

103.- Alba Berlín (24+19+31+29): Ford (23), Mattisseck (3), Delow (10), Angel (22), Bean (14) -equipo inicial- Griesel (7), Wieskamp (11), Hermannsson (8), Bennefeld (-), Bohmer (2) y Sima (3).

100.- Surne Bilbao (26+22+24+28): Somogyi (5), Darling (13), Hilliard (21), Ansorregi (7), Vautier (17) -equipo inicial- Normantas (15), Frey (1), Hlinason (8), Hustak (-), Petrasek (11) y Font (2).

Árbitros: Ademir Zurapovic (Bosnia), Mihkel Manniste (Estonia) y Josip Jurcevic (Croacia). Eliminaron por cinco faltas a Delow (m.37).

Incidencias: partido de la tercera jornada de la Liga de Campeones disputado en el Uber Arena de Berlín. Los jugadores del Surne Bilbao lucieron crespón blanco, en su camiseta negra, en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Toledo.

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