El dolor de Owono tras la tragedia del Heliodoro: «No puedo pensar en otra cosa que en Jesús»

El portero del FC Andorra rompe su silencio tras el fatal choque fortuito que costó la vida al delantero del CD Tenerife
El dolor de Owono tras la tragedia del Heliodoro: «No puedo pensar en otra cosa que en Jesús»
Aficionados dejan flores por Jesús de Miguel en el Estadio Heliodoro Rodríguez López, a 3 de noviembre de 2026, en Santa Cruz de Tenerife / Europa Press Canarias - Europa Press
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Hay silencios que pesan más que cualquier ovación. Tras la jugada más trágica que se recuerda en el césped del Heliodoro Rodríguez López, el fútbol español esperaba, encogido, las palabras de Jesús Owono. El portero del FC Andorra, protagonista involuntario del choque fortuito que terminó con la vida de Jesús de Miguel, ha roto por fin ese silencio. Y lo ha hecho desde el desgarro absoluto.

«Sinceramente, no puedo pensar en otra cosa que en Jesús». La frase no es un mero trámite de gabinete de prensa; es la radiografía de un deportista superado por la fatalidad. Owono confiesa estar atravesando «los días más difíciles» de su vida, incapaz aún de asimilar cómo un lance más del juego derivó en una parada cardiorrespiratoria fatal. En sus palabras, facilitadas por la entidad tricolor, no hay espacio para el fútbol: solo piensa en el delantero madrileño, en su familia y en todos los que le querían. Sabe que el futuro traerá debates e investigaciones que afrontará «con todo el respeto», pero el presente es puro luto.

El FC Andorra ha cerrado filas en torno a su guardameta, pidiendo públicamente «la máxima sensibilidad y respeto» en un escenario donde la pelota ha perdido todo su sentido. La crudeza de los datos sigue ahí: Jesús de Miguel nos dejó este pasado martes a los 30 años en la UCI del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, incapaz de superar las consecuencias del impacto.

Aquel Tenerife – Andorra de la duodécima jornada de LaLiga Hypermotion quedó suspendido con un empate a dos en el marcador. Un resultado que hoy es una anécdota vacía. En los aledaños del estadio, la afición blanquiazul sigue depositando flores, tejiendo un luto colectivo que abraza a dos familias: la del que se ha ido demasiado pronto, y la del que ahora tiene que aprender a convivir bajo el peso de un accidente fatal.

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