El Mundial es el mayor evento del planeta. Nadie duda de su brutal impacto. Pero Euskadi tiene clara una premisa fundamental. No se puede organizar a cualquier precio. La FIFA ya está aquí para comprobar nuestra postura.
Una delegación de 18 personas ha aterrizado hoy en Gipuzkoa. Han realizado un examen puramente técnico. Han revisado cinco informes sobre seguridad, transporte y alojamiento. Además, han visitado Anoeta y las instalaciones de Zubieta, Irun y Eibar.
📷 En marcha la segunda visita de @fifacom_es a las ciudades candidatas a sede para la #CopaMundialFIFA 2030.
📍 Primera parada: San Sebastián.
🫱🏼🫲🏽 Gracias a la ciudad y a la @RealSociedad por su hospitalidad en la jornada de trabajo en el estadio de Anoeta. https://t.co/rFzG6vHJd1
— RFEF (@rfef) November 4, 2026
El turno de San Mamés y Bizkaia
Mañana jueves será el turno de Bizkaia. San Mamés y nuestras infraestructuras pasarán su propia lupa. Bilbao y Donostia concurren ahora como una única sede conjunta. Esta firme decisión supone acoger cuatro partidos en lugar de ocho.
Es un formato que genera ciertas fricciones en el organismo internacional. Para la FIFA, esta fórmula implica el mismo gasto operativo para la mitad de encuentros. Sin embargo, las instituciones vascas priorizan el sentido común. Queremos el torneo en nuestra ciudad, por supuesto. Pero exigiendo unas garantías mínimas.
Líneas rojas y dudas legales
El Ayuntamiento donostiarra ya ha marcado hoy sus líneas rojas. Han advertido sobre el impacto logístico en el barrio de Amara. No quieren paralizar la vida cotidiana de los vecinos durante tres semanas. Bilbao mantiene esta misma línea de total prudencia.
A este pulso organizativo se suma un problema externo. La inestabilidad política estatal complica los plazos. Falta un paraguas legal firme desde el Gobierno central. Esa ley debe asegurar las estrictas exigencias de contratación que pide la FIFA. La candidatura sigue viva, pero la letra pequeña será clave.