El dato frío dirá que el Surne Bilbao sumó su cuarta victoria en la Liga Endesa tras derrotar al Asisa Joventut en el Olímpic (78-81). Pero reducir este duelo a una mera estadística sería ignorar lo ocurrido sobre el parqué de Badalona. Fue un triunfo camaleónico, gestado en la trinchera del caos y esculpido a base de cambios de piel competitiva cuando el partido amenazaba con devorar a los hombres de negro.
Sin el lesionado Martin Krampelj, los vizcaínos sufrieron lo indecible, rozaron el abismo tras verse doce puntos abajo en el arranque de la segunda mitad (54-42) y sobrevivieron a un desenlace de auténtico infarto.
De la autoridad inicial a la tormenta
El choque comenzó con un guion ideal para los intereses bilbaínos. Con las ideas claras y buscando la superioridad en la pintura con Bastien Vautier —que cargó rápido de personales a Emir Sulejmanovic— y los destellos de un inspirado Darrun Hilliard, autor de 17 puntos, el Surne Bilbao mandó en el marcador. La fluidez en ataque permitió contrarrestar los chispazos locales y cerrar un primer cuarto muy serio (23-27).
Sin embargo, el panorama dio un vuelco drástico antes del descanso. El partido entró en una fase árida y descontrolada, penalizada por un pobre 1 de 10 en triples en ese tramo por parte visitante. Mientras el Joventut encontraba aire en el talento indescifrable de Ricky Rubio y en un Nico Laprovittola hiperactivo (22 puntos), los de Jaume Ponsarnau perdieron el hilo conductor. La inercia verdinegra se tradujo en un 44-38 al intermedio que dejó tocados a los visitantes.
La tormenta pareció desatarse definitivamente en la reanudación. Un parcial de salida de la Penya elevó la renta local hasta los doce puntos (54-42). Las alarmas saltaban en el banquillo vizcaíno.
El colosal parcial y el pulso final
Lejos de rendirse, el Surne Bilbao activó su versión más feroz. Desde la defensa coral y el acierto exterior —con Luke Petrasek (12 puntos) y Nate Darling apareciendo en momentos calientes—, los hombres de negro trituraron al rival con un monstruoso parcial de 4-25 que dio la vuelta por completo al electrónico (58-67).
La conexión entre Harald Frey y un inmenso Tryggvi Hlinason (13 puntos, 7 rebotes y 22 de valoración), sumada al descaro y la intensidad de Manex Ansorregi en ambos aros, catapultó a los visitantes hasta un prometedor +12 (61-73) a poco más de nueve minutos para el final.
Pero en Badalona nada es sencillo. Con el colchón en la mano, el Surne Bilbao volvió a atascarse ante la presión local y el partido desembocó en una espiral taquicárdica. Un parcial de 13-3 devolvió la vida a los catalanes (74-76) y convirtió los compases finales en un ejercicio de supervivencia extrema.
Entre fallos en la línea de personal, desaciertos desde el 6,75 y decisiones arbitrales que mantuvieron la tensión al límite, los vizcaínos sufrieron hasta el último segundo. Con 78-80 en el luminoso, los fallos finales del Joventut y la sobriedad defensiva en el último suspiro permitieron amarrar un triunfo catedralicio. El Surne Bilbao mudó de piel, aceptó convivir con el sufrimiento y conquistó un fortín histórico a base de carácter.
Ficha técnica
78 – Asisa Joventut (23+21+17+17): Rubio (13), Niebla (3), Torres (7), Ndiaye (5), Sulejmanovic (2) -cinco inicial-; Kraag (-), Laprovittola (22), Reyes (6), Radicevic (-), Nogués (-), Birgander (9) y Cheatham (11).
81 – Surne Bilbao (27+11+29+14): Somogyi (4), Hilliard (17), Darling (7), Petrasek (12), Vautier (7) -cinco inicial-; Normantas (6), Frey (7), Duscak (-), Ansorregi (5), Font (3) y Hlinason (13).
Árbitros: Óscar Perea, Martín Caballero y Leandro Lezcano. Eliminaron por cinco faltas personales a los jugadores locales Rubio (min. 37) y Sulejmanovic (min. 39).
Incidencias: Partido de la sexta jornada de la Liga Endesa de baloncesto disputado en el Palau Municipal d’Esports de Badalona ante 7.568 espectadores.