La alcaldesa de Barakaldo, Amaia del Campo, ha compartido en el programa EgunOn Bizkaia los ejes fundamentales de la «segunda gran transformación social y urbana» que atraviesa el municipio. Durante la entrevista, ha subrayado que la vivienda es una de las prioridades centrales de su gestión, utilizando herramientas como la declaración de zona de mercado tensionada para tratar de topar el precio del alquiler. Dentro de esta estrategia, el Ayuntamiento ha invertido 600.000 euros en la compra de cuatro viviendas para que sean siempre públicas y se destinen a alquiler asequible.
Un crecimiento urbano basado en la regeneración
Este plan habitacional se complementa con nuevos desarrollos en zonas a regenerar, proyectando cerca de 2.000 nuevas viviendas repartidas entre Burtzeña, con 550 pisos —de los cuales 265 serán protegidos— y el proyecto de Sefanitro en Lutxana, con 1.380 inmuebles, de los cuales 700 contarán con algún tipo de protección. Asimismo, la alcaldesa ha puesto en valor la colaboración institucional que permitirá que este mismo mes de marzo se ocupen 108 nuevas viviendas en Desertu. Del Campo también ha hecho un llamamiento a la confianza de los pequeños propietarios, destacando que programas como Etxebide ofrecen la seguridad jurídica necesaria para sacar pisos vacíos al mercado con garantías totales de recuperación.
Corazones verdes frente al cemento
Frente al modelo tradicional de «cemento y hormigón», el nuevo diseño de ciudad apuesta por la salud a través de más de 300.000 metros cuadrados de «corazones verdes». Según ha explicado la alcaldesa, estos espacios no son solo una cuestión estética, sino de mejora de la calidad de vida y salud de las personas. Entre estos proyectos estratégicos destaca el nuevo Parque Urkullu en el Monte Rontegui, concebido como un espacio de ocio familiar de referencia que se conectará con el entorno de Zamalanda.
Éxito de la participación ciudadana
En el ámbito de la participación, Del Campo ha celebrado el éxito de los presupuestos participativos, que cuentan con una partida de 2.200.000 euros. La convocatoria ha recibido una «avalancha» de más de 2.000 propuestas vecinales, lo que demuestra la alta implicación de la ciudadanía en la construcción de sus barrios. «No hay acuerdo más poderoso que el que se alcanza con los vecinos y vecinas», ha sentenciado la alcaldesa, vinculando este éxito a la transparencia de una gestión donde los residentes ven cómo sus ideas se transforman en realidad.
Cuentas saneadas y seguridad
Finalmente, Amaya del Campo ha garantizado la solvencia económica de la institución, informando que el 91% de las acciones de su programa de gobierno están ya finalizadas o en marcha. Para financiar proyectos de gran envergadura, como la nueva comisaría de la Policía Local, el consistorio solicitará un préstamo. «Solicitamos un préstamo porque las cuentas del Ayuntamiento están saneadas», ha aclarado, asegurando que esta medida permite afrontar inversiones estratégicas con responsabilidad, de la misma forma que una familia accede a una hipoteca sin comprometer su vida ordinaria.
