Antiinflamatorios tópicos: Por qué no debes abusar de las cremas para el dolor muscular

Los riesgos de la automedicación y la importancia de la fotoprotección al usar geles y sprays

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Antiinflamatorios tópicos: Por qué no debes abusar de las cremas para el dolor muscular

Con la llegada del buen tiempo y el aumento de la actividad física, es común que aparezcan pequeñas lesiones, contracturas o torceduras. En la sección «Farmacia de Guardia» de EgunOn Bizkaia, hemos analizado el uso de los antiinflamatorios tópicos, esos remedios en crema, gel o spray que solemos tener en el botiquín y a los que, a veces, recurrimos con demasiada ligereza.

No es «solo una crema»: El riesgo de la sobredosificación

Uno de los errores más comunes es pensar que, al no ser una pastilla, el medicamento no tiene efectos secundarios. «Parece que me he dado un poco de cremita y me vuelvo a dar otro poco… No hay que actuar de esa manera porque son medicamentos, tienen su dosis y su posología», advierte María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del COF de Bizkaia.

Aunque la absorción sistémica es menor que por vía oral, un uso excesivo puede provocar efectos adversos no deseados. Los principios activos más extendidos, como el ibuprofeno, diclofenaco, ketoprofeno o naproxeno, deben aplicarse siguiendo estrictamente las indicaciones del profesional.

Piel sana y sin mezclas «milagrosas»

Para que un antiinflamatorio tópico sea efectivo y seguro, debe aplicarse siempre sobre piel sana, sin heridas ni úlceras. Además, la experta del Colegio de Farmacéuticos de Bizkaia es tajante respecto a los remedios caseros: «Las mezclas no son buenas salvo que vengan indicadas por un profesional… Normalmente, los antiinflamatorios deben usarse solos».

Lo habitual es aplicarlos entre dos y tres veces al día, aunque ya existen formulaciones de una sola aplicación diaria. Si el dolor persiste de forma prolongada, es señal de que algo no va bien y se debe consultar al médico.

El peligro del sol: Fotosensibilidad

Un aspecto que solemos olvidar es la interacción de estos geles con la luz solar. Algunos antiinflamatorios pueden generar fotosensibilidad, provocando irritaciones graves o quemaduras si exponemos la zona al sol tras la aplicación. «Siempre que nos estemos aplicando un antiinflamatorio tópico y vayamos a estar tiempo al sol, debemos usar una protección solar adecuada», subraya Díaz.

¿Cuándo dejar de usarlos?

Si tras la aplicación notas picor, escozor, enrojecimiento o dermatitis, la recomendación es clara: limpiar muy bien la zona para eliminar el producto y valorar si se trata de una reacción alérgica, consultando inmediatamente en la farmacia o con un médico.

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