Entrevista a Ekologistak Martxan por su campaña "Aquí falta un árbol"

Ekologistak Martxan alerta de que el arbolado urbano es una herramienta fundamental para combatir las altas temperaturas

Podcast Bilbao

«Aquí falta un árbol»: la llamada a transformar Bilbao frente al calor

Fotografía de la Intermodal y la Plaza San Pedro / Wikipedia e Infobilbao

El arbolado urbano se ha convertido en una herramienta fundamental para combatir las altas temperaturas en las ciudades. Ekologistak Martxan ha puesto en marcha la iniciativa «Aquí falta un árbol», una propuesta de ciencia ciudadana que busca conocer el estado de los árboles y sus alcorques en diferentes municipios. Marisa Castro ha explicado en Radio Popular-Herri Irratia que disponer de más zonas verdes permite reducir el efecto de las denominadas islas de calor y mejorar también la biodiversidad urbana.

La conversación se ha emitido en el programa EgunON Magazine.

«Aquí falta un árbol»: mirar calle a calle

La iniciativa tiene una cita prevista para los días 3 y 4 de octubre. La propuesta consiste en que la ciudadanía recorra sus barrios y compruebe en qué estado se encuentran los árboles y, especialmente, los alcorques, el espacio de tierra que rodea el tronco.

«Vamos a salir a la calle e ir mirando cómo están los alcorques en nuestros barrios y en nuestras ciudades», ha explicado Castro.

El proyecto pone el foco en aquellos casos en los que estos espacios resultan demasiado pequeños, están cubiertos o apenas dejan superficie libre alrededor del árbol.

Según ha señalado la representante ecologista, los alcorques deberían disponer de espacio suficiente e incorporar también pequeñas plantas, preferiblemente especies locales, que favorezcan la presencia de insectos y mariposas.

Hasta cinco grados entre una zona arbolada y otra de cemento

La importancia de los árboles no se limita a disponer de sombra. Castro ha recordado una experiencia realizada anteriormente, bautizada como «termometrada», en la que se han comparado temperaturas de diferentes espacios urbanos.

La iniciativa ha analizado desde lugares con abundante vegetación, como el parque de Doña Casilda, hasta calles con grandes árboles pero suelo asfaltado, como la Gran Vía, y zonas dominadas prácticamente por completo por el cemento.

«Se encontraron diferencias, incluso en algunas ciudades, de hasta cinco grados», ha explicado.

En Bilbao se han observado también importantes contrastes entre lugares próximos. La presencia de árboles de gran tamaño permite rebajar la temperatura frente a espacios pavimentados y expuestos directamente al Sol.

Termibus, un ejemplo de exceso de cemento

Uno de los espacios que Castro ha señalado durante la entrevista es la nueva Termibus. La representante de Ecologistas en Acción ha criticado la escasa presencia de vegetación en este entorno.

«Todo, todo, todo cemento», ha lamentado.

La organización considera que este tipo de actuaciones urbanísticas deben tener mucho más presente la necesidad de conservar el arbolado existente y generar zonas verdes capaces de proporcionar sombra y refrigerar el entorno.

Castro también ha puesto el foco en los árboles de Areatza, donde algunos alcorques se encuentran cubiertos con materiales que se presentan como drenantes.

«Lo bueno sería tener alcorques grandes, suficientemente grandes, y que también puedan tener biodiversidad», ha señalado.

La polémica por los árboles de Deustu

Otro de los ejemplos mencionados ha sido Lehendakari Agirre, en Deustu, donde una actuación para ampliar las aceras ha supuesto la desaparición de árboles de gran porte.

Castro ha cuestionado la sustitución de ejemplares adultos por árboles mucho más pequeños, que tardan años en alcanzar una capacidad similar para proporcionar sombra.

«Se ha hecho una tala tremenda en unos árboles que eran grandes, como por ejemplo los de la Gran Vía, y ahora han puesto unos árboles muy pequeñitos que no dan tanta sombra», ha explicado.

La reforma de la plaza San Pedro también ha aparecido durante la conversación como otro ejemplo de transformación urbana en el que ha desaparecido parte del arbolado anterior.

El suelo también acumula y devuelve el calor

La física explica buena parte del problema. Cuando una superficie urbana está completamente asfaltada o pavimentada, el suelo absorbe calor y posteriormente lo transmite al entorno, aumentando la temperatura de calles y plazas.

«Son los efectos de la isla de calor», ha explicado Castro.

Por ello, la organización apuesta también por despavimentar determinadas zonas de las ciudades. Castro ha mencionado experiencias desarrolladas en otras ciudades europeas, como París, donde se han eliminado superficies pavimentadas para recuperar espacios verdes.

En Bilbao, considera que una actuación similar podría aplicarse en determinados espacios. En Areatza, por ejemplo, plantea que una mayor superficie verde alrededor de los árboles existentes permitiría incrementar su capacidad refrigerante y favorecer la biodiversidad.

Alcorques más grandes y conectados

Ecologistas en Acción defiende que los árboles urbanos dispongan de alcorques amplios, cuidados y con vegetación. También propone, cuando sea posible, conectar los espacios de varios árboles en lugar de mantener pequeños huecos independientes rodeados de pavimento.

Castro ha señalado precisamente un aspecto positivo de la reforma de Lehendakari Agirre: «Los árboles nuevos los han unido todos los alcorques».

La propuesta permite disponer de una superficie continua de tierra y vegetación, en lugar de pequeños espacios aislados.

Adoptar un alcorque

Durante la entrevista también se han citado iniciativas desarrolladas en otras ciudades en las que los vecinos pueden «adoptar» un alcorque y encargarse de su cuidado.

Estos programas proporcionan formación, asesoramiento e incluso materiales básicos de jardinería para que la ciudadanía participe en la conservación de estos pequeños espacios verdes urbanos.

«Todo esto son cosas que dan custodia, digamos, urbana para que la ciudadanía, primero, seamos conscientes, se mantenga y se ponga menos asfalto y más vida natural y más biodiversidad», ha explicado Castro.

Bilbao, Portugalete, Basauri y Sopela

La campaña «Aquí falta un árbol» está abierta a la participación ciudadana. Según ha explicado Castro, ya existen grupos interesados en desarrollar el mapeo en Bilbao, Portugalete, Basauri y Sopela, entre otros municipios.

La dinámica se plantea de forma sencilla y mediante el teléfono móvil. Las personas participantes recorren las calles y marcan cómo se encuentran los árboles y sus alcorques, generando así información sobre el estado del arbolado urbano en cada zona.

Las personas interesadas pueden buscar la iniciativa «Aquí falta un árbol» a través de los canales de Ecologistas en Acción y sumarse a las actividades previstas para los días 3 y 4 de octubre.


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