Asier García está soportando una auténtica condena desde que en el año 2007 se le ocurrió firmar una hipoteca con cláusulas abusivas. Le dijeron que las cuotas no subirían mucho, pero lo hicieron exponencialmente hasta ser asfixiantes.
Y lo peor de todo es que también arrastró a sus padres y a sus suegros, además de a su mujer y a su hijo adolescente. Hemos asistido a su testimonio junto a Imanol Arnaiz, portavoz de la plataforma Kaleratzetik Ez. La banca, los fondos buitre que compran las hipotecas y la lentitud de la justicia se han aliado y ahora, tras el desahucio, está viviendo en un piso cedido por el Ayuntamiento de Erandio.
