Oihana Monasterio Jiménez, dietista-nutricionista del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital de Basurto, ofrece unas pautas claras para afrontar los excesos de estas fechas sin caer en atajos poco saludables. Monasterio recuerda que las celebraciones navideñas concentran solo unas cuantas comidas de todo el año y defiende que se puede y se debe disfrutar de ellas sin culpa, sin demonizar alimentos ni restringir grasas de forma puntual. Ha insistido en que el enfoque adecuado es mantener una visión global del año, recuperar movimiento —darse paseos y aprovechar el tiempo libre— y no centrar todo en la balanza o en calorías concretas.
«El cuerpo ya tiene su propio sistema detox»
Ante el auge de dietas y productos depurativos, la especialista ha sido tajante: «El cuerpo ya tiene su propio sistema detox», mediante riñones, hígado e intestino. En lugar de “limpiarse”, recomienda volver a la calma y a la rutina: regular los horarios de comida, hidratarse bien, y reincorporar verduras y proteína con orden. Monasterio ha explicado que la llamada retención de líquidos no se debe a comer más grasa de lo habitual. Lo que sí se presenta, ha señalado, son sensaciones de pesadez, reflujo, hinchazón e incluso malas digestiones —hasta diarrea— tras comidas especialmente abundantes.
La experta ha subrayado que el arranque del año no debe girar en torno a “desintoxicarse”, sino a cambiar hábitos de forma gradual y constante. Ha remarcado que se trata de una carrera de fondo, con cambios pequeños y sostenidos en alimentación y ejercicio para que se mantengan en el tiempo.
Intrusismo y redes: recomendaciones personalizadas, solo por profesionales
Sobre el intrusismo en nutrición, Monasterio ha advertido de la proliferación de gurús en redes que dan consejos sin respaldo sanitario. Ha remarcado que pautar recomendaciones personalizadas es un acto sanitario y debe quedar en manos de profesionales. Ha apuntado que a consulta llegan pacientes con ideas preconcebidas difundidas por el entorno o por internet, que cuesta revertir.
Productos hiperproteicos: útiles en casos muy concretos
Respecto a la “fiebre” de los productos hiperproteicos, Monasterio ha precisado que pueden tener un papel en situaciones específicas (deporte de competición, poscirugía, oncología), pero que en la población general no son necesarios cuando la dieta incluye proteínas de calidad —carne, pescado, huevos, lácteos y legumbres— en todas las ingestas, también en el desayuno. Ha resumido que «no es necesario en una situación normal» recurrir a batidos o yogures enriquecidos.
Fármacos para adelgazar: indicaciones, efectos y seguimiento
Acerca de fármacos como Ozempic y similares, ha aclarado que han estado indicados desde hace años en diabetes y, fuera de ese contexto, solo en casos concretos de obesidad según criterios clínicos (índice de masa corporal y comorbilidades). Ha alertado de efectos secundarios gastrointestinales derivados del vaciamiento gástrico más lento, así como de riesgos a largo plazo de desnutrición y pérdida de masa muscular. Por ello, ha insistido en que todo tratamiento precisa seguimiento dietético y de ejercicio, para evitar el “efecto yo-yo” y preservar músculo.
Ayuno intermitente: una estrategia más, no mejor que las demás
Monasterio ha descrito el ayuno intermitente como una herramienta más para perder peso que no ha demostrado ser superior a otras; su éxito reside en la reducción calórica total. Ha advertido sobre la precaución que hay que tener en el caso de personas con patologías como diabetes y de la dificultad para cubrir necesidades de micronutrientes cuando se concentran pocas comidas. Si se planifica bien, ha precisado, se puede mantener en el tiempo, siempre garantizando energía suficiente y sin déficits.
