'El despertar de la primavera' lleva a escena un texto de 1891 con "temas que siguen siendo tabú"

La directora Adriana Laespada y el actor Oier Agirre nos presentan la obra que se estrena este miércoles 11 de marzo en el Teatro Arriaga

Podcast Cultura

‘El despertar de la primavera’ lleva a escena un texto de 1891 con «una vigencia sorprendente»

Adriana Laespada, directora y responsable de la adaptación, y Oier Agirre, uno de los intérpretes del montaje, presentan ‘El despertar de la primavera’, el nuevo proyecto de la Gazte Konpainia de Pabellón 6, que se estrena este miércoles 11 de marzo en el Teatro Arriaga y que después puede verse en Pabellón 6 hasta el 5 de abril.

La pieza, escrita por Frank Wedekind en 1891, regresa al escenario con una lectura contemporánea. La directora y el actor subrayan que el texto mantiene una vigencia sorprendente porque sigue poniendo sobre la mesa cuestiones como la censura del pensamiento, la criminalización del deseo, la presión social o el auge de ideas reaccionarias.

Un clásico que interpela al presente

Adriana Laespada explica que la obra continúa removiendo al público porque aborda temas que, a su juicio, siguen afectando de lleno a la sociedad actual. La directora defiende que el texto de Wedekind conserva una fuerza especial porque habla de asuntos que todavía hoy resultan incómodos y, en algunos casos, continúan siendo tabú.

En esa misma línea, señala que esta nueva versión parte de una mirada contemporánea para acercar la historia al público actual. Según relata, el proceso de adaptación está marcado por la relectura constante del original y por el intento de trasladar sus conflictos a una realidad cercana.

Una adaptación fiel

La directora precisa que la obra se respeta en lo esencial, aunque también se recorta para aligerar una estructura dramatúrgica propia de otra época. Explica que algunas escenas se hacen reiterativas para el público de hoy y que por eso opta por ajustar el texto sin alterar ni el argumento ni los personajes.

Además, detalla que el montaje incorpora pequeños textos en euskera y sitúa la acción en otro contexto temporal y social para reforzar su conexión con el presente. Todo ello, según defiende, permite que el texto dialogue con preocupaciones actuales sin perder su base original.

Deseo, miedo y presión social

Oier Agirre explica que interpreta a Hans, uno de los adolescentes protagonistas, un personaje que vive ese despertar desde el juego, la curiosidad y la necesidad de explorar lo que le está ocurriendo. El actor recuerda que la obra se apoya en los jóvenes, pero también en el peso que ejercen los adultos y las figuras de autoridad.

Sobre el trabajo escénico, Agirre destaca la importancia de contar con Alejandro Limón como coreógrafo y coordinador de intimidad. Según cuenta, buena parte del proceso se centra en construir un entorno seguro para abordar escenas íntimas y de violencia desde la confianza entre compañeros.

El actor también reconoce que una de las cuestiones que más le impresiona del texto es precisamente su actualidad. A su entender, resulta llamativo comprobar cómo un texto escrito hace más de un siglo sigue conectando con conflictos humanos que continúan muy presentes.

Una experiencia intensa

Tanto la directora como el actor coinciden en que el montaje no responde a una estructura convencional. Laespada advierte de que el público se encuentra con una propuesta que exige atención constante, con escenas duras y de impacto. Oier Agirre resume la experiencia con una idea clara: no deja a nadie indiferente.

La directora también defiende el teatro como una herramienta capaz de plantear preguntas e incomodidades en el espectador. En su opinión, ese es uno de los grandes objetivos de una obra como esta: abrir grietas, generar reflexión y dejar una semilla más allá de la representación.

El impulso de una generación joven

Laespada valora de forma muy positiva el trabajo del elenco y destaca la entrega de un grupo de intérpretes jóvenes que, según dice, ponen el cuerpo y el alma desde el primer momento. También subraya la exigencia de un montaje en el que varios actores y actrices asumen más de un personaje, con el esfuerzo añadido que eso supone.

Por su parte, Oier Agirre reconoce que participar en esta producción supone una gran oportunidad en un momento clave de su trayectoria. El actor admite que estrenar en el Teatro Arriaga representa un impulso especial y un debut muy significativo en su carrera.

En el caso de Adriana Laespada, la directora confiesa que presentar esta obra en el Arriaga es un sueño hecho realidad, ya que se trata de un espacio con un valor personal y artístico muy importante en su recorrido.

El estreno de El despertar de la primavera tiene lugar este miércoles 11 de marzo en el Teatro Arriaga, y la obra continúa después en Pabellón 6 desde el 13 de marzo hasta el 5 de abril.


Si te gusta EgunOn Bizkaia, suscríbete en nuestros canales de podcast:

Y sigue a Radio Popular en las redes sociales:

  • Sigue todas las noticias de Bilbao y Bizkaia en nuestro Facebook
  • Conoce la radio desde dentro en nuestro Instagram
  • Los titulares y los bacalaos del Athletic al minuto en X
  • Revive los mejores bacalaos en YouTube
  • Recibe las actualizaciones de nuestra programación y nuestras noticias en nuestro canal de Telegram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *