El paisaje de Bizkaia ha sufrido una transformación radical en las últimas décadas. Lo que antaño fueron bosques de robles, hayas y fresnos, hoy es un manto dominante de eucalipto. En la sección Campo Abierto de EgunOn Bizkaia, el experto en agricultura ecológica Ion Colino ha analizado el impacto de esta especie y el crítico escenario que se abre tras la finalización de la moratoria en diciembre de 2025 que frenaba sus plantaciones.
Una decisión económica con factura ambiental
La implantación masiva del eucalipto en la cornisa cantábrica no fue casual, sino una decisión basada estrictamente en la rentabilidad económica. Al ser un árbol de crecimiento rápido, permite una producción constante de madera y papel. Sin embargo, Ion Colino advierte que este beneficio inmediato tiene un precio muy alto para el ecosistema: el eucalipto es una especie «voraz» que agota los nutrientes y las reservas de agua del subsuelo, dejando los montes secos y yermos.
Esta situación afecta directamente a la biodiversidad, provocando la desaparición de fauna y microorganismos esenciales para la salud del suelo. Según los datos aportados, solo en Euskadi existen unas 26.000 hectáreas de eucalipto, de las cuales 22.000 se concentran en Bizkaia, especialmente en la zona de las Encartaciones.
El dilema tras la moratoria
El 31 de diciembre de 2025 marcó el fin de la moratoria que impedía nuevas plantaciones. Actualmente, el debate se centra en si se debe prorrogar esta medida hasta 2030 o si es necesario un cambio de paradigma total en la gestión del monte. «Creemos que el eucalipto debe estar aparcado», afirma Colino, abogando por una gestión que priorice el medio ambiente sobre la productividad pura.
Las administraciones, por su parte, manejan una «patata caliente». La Diputación ha planteado líneas de actuación hacia 2030 que incluyen:
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Reforestación autóctona: Impulsar la plantación de especies locales de forma ordenada.
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Reducción de la burocracia: Facilitar que los propietarios privados opten por especies que no sean el eucalipto.
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Prevención de incendios: El monte de eucalipto, debido a la suciedad y sequedad que genera, es un polvorín ante el aumento de las olas de calor.
El modelo de Soria: Sostenibilidad y rentabilidad
Frente al pesimismo, Colino pone como ejemplo la gestión forestal en Soria (zona de Vinuesa y la Laguna Negra). Allí, el aprovechamiento del pino silvestre demuestra que es posible conjugar una madera de alta calidad con el respeto al bosque. «Las generaciones disfrutan del bosque y la economía local fluye gracias a serrerías que venden un producto de valor añadido». El reto para Bizkaia es, por tanto, transitar de un modelo de «cantidad» (papel y madera de baja calidad) a uno de «calidad y biodiversidad».
