La inteligencia artificial ha abandonado los laboratorios para entrar de lleno en la guerra de guerrillas del marketing. Lo que antes era una competencia técnica por ver quién ofrecía mejores respuestas, se ha convertido hoy en una batalla por el modelo de negocio, con la publicidad confesional y las estrategias de captación en el centro del ring.
El dardo de Claude: «Publicidad en la IA, pero no aquí»
En la sección «IA para andar por casa» de EgunOn Bizkaia, el experto Ricardo Devis desgranó la agresiva jugada de Anthropic (creadora de Claude) durante la Super Bowl. La compañía emitió anuncios donde, tras mostrar una faceta empática y humana, lanzaba una declaración de guerra: «La publicidad llega a la IA, pero no a Claude». Esta fue una advertencia directa y una profecía de lo que sucedería apenas 24 horas después, cuando su gran rival movió ficha.
ChatGPT y el contraataque de la «IA para ricos»
La respuesta de OpenAI no se hizo esperar. El 9 de febrero, ChatGPT anunció publicidad en sus modelos gratuito y ‘Go’, lo que provocó un cruce de acusaciones sin precedentes en el sector. Desde el entorno de OpenAI se tildó la postura de Claude como «publicidad sucia», contraatacando con el argumento de que ChatGPT democratiza la IA mientras que sus competidores son «para ricos» por basarse en modelos exclusivos de pago.
Una dinámica que recuerda a la histórica rivalidad entre Pepsi y Coca-Cola, donde el retador (Claude) señala al líder (ChatGPT) para ganar terreno. En esta ocasión, el líder ha roto la regla de oro del marketing al entrar al trapo y mencionar repetidamente a su rival, situándose en una posición defensiva.
La privacidad como campo de batalla
El núcleo del conflicto reside en qué se hace con los datos más íntimos de los usuarios. Mientras que Claude, bajo la dirección de los hermanos Amodei, se mantiene firme en un modelo ético y profesional sin anuncios, ChatGPT ha abierto la puerta a que los usuarios vean publicidad relacionada con sus asuntos más personales. «A partir del 9 de febrero, los usuarios de ChatGPT van a ver publicidad relacionada con sus asuntos más íntimos; es algo que ya está instalado», advirtió Ricardo Devis.
Esta guerra de valores ha disparado la popularidad de Claude, que tras sus ataques publicitarios logró pasar del puesto 40 al Top 10 de las apps más descargadas en Estados Unidos, con un incremento de uso del 11%.
