Entrevista a experto en salvamento marítimo

El experto Luis Miguel Pascual alerta de un riesgo infravalorado porque "no existe una cultura de prevención frente al ahogamiento"

Podcast Ciencia y salud

Los ahogamientos dejan 514 muertes en 2025: El exceso de confianza en el agua mata

Niños en la piscina / Deposit Photos

Luis Miguel Pascual Gómez, responsable de investigación en ahogamientos y profesor de salvamento acuático, ha advertido en Radio Popular – Herri Irratia de la dimensión real de los ahogamientos en España, un problema que en 2025 ha dejado 514 fallecimientos y que, según ha explicado, sigue sin reducirse con el paso de los años.

El experto ha subrayado que el ahogamiento constituye uno de los grandes problemas de seguridad y salud pública en los entornos acuáticos, aunque sigue siendo una realidad poco visible para buena parte de la ciudadanía. A su juicio, no solo preocupan las muertes, sino también todos los rescates y situaciones graves que no terminan en fallecimiento y que elevan todavía más la magnitud del problema.

Una cifra que sigue sin bajar

Luis Miguel Pascual ha explicado que los 514 fallecimientos por ahogamiento registrados el pasado año suponen una cifra muy elevada, hasta el punto de representar prácticamente la mitad de las muertes que se producen en accidentes de tráfico. Además, ha insistido en que la tendencia no muestra un descenso claro, algo que sí se ha conseguido en otros ámbitos gracias a campañas de formación, control y concienciación.

En este sentido, ha remarcado que en España no existe una verdadera cultura preventiva frente al ahogamiento. Según ha detallado, la sociedad no cuenta con normas interiorizadas sobre cómo actuar en entornos acuáticos del mismo modo que sí las tiene en la circulación vial. Esa falta de educación comunitaria hace que muchas personas no sepan identificar una situación de riesgo ni valorar con realismo sus propias capacidades dentro del agua.

Exceso de confianza y conductas de riesgo

Durante la entrevista, el investigador ha señalado que uno de los factores más repetidos es la sobrevaloración de las capacidades personales. Ha indicado que muchas personas creen que controlan el medio acuático mejor de lo que realmente lo hacen y que esa percepción errónea se agrava cuando el baño o la actividad en el agua se asocian al ocio, al descanso o a las vacaciones.

También ha puesto el foco en los comportamientos imprudentes que se repiten en playas y piscinas, como ignorar la bandera roja o entrar en el agua en condiciones peligrosas. Pascual ha recordado que este tipo de decisiones no solo ponen en riesgo a quien las adopta, sino también a los profesionales que deben intervenir después, como socorristas, bomberos o agentes de emergencia.

Los hombres concentran la mayoría de los casos

Otro de los datos destacados que ha compartido Luis Miguel Pascual apunta al perfil de las víctimas. Según ha explicado, cerca del 80% de las personas que fallecen o se ven implicadas en rescates son hombres, un dato que relaciona directamente con una mayor exposición a conductas temerarias y a decisiones de riesgo.

En cambio, ha precisado que las mujeres presentan cifras notablemente más bajas y que incluso hay franjas de edad en las que su presencia en las estadísticas es casi anecdótica. Para el experto, este comportamiento refuerza la idea de que detrás de muchos ahogamientos pesa más el factor conductual que otras variables.

La importancia del socorrismo

El profesor de salvamento acuático ha defendido el papel esencial de los socorristas en la prevención y en la respuesta rápida ante una emergencia. Según ha señalado, en los lugares con vigilancia activa existe un 80% menos de probabilidades de fallecer, ya que el riesgo está más controlado y la intervención llega en los primeros instantes, que son decisivos.

Pascual ha explicado que en el ahogamiento el primer minuto resulta clave, por lo que contar con personal preparado marca una diferencia enorme. Aun así, también ha apuntado que sigue siendo necesario analizar si todos los servicios están bien dimensionados, si disponen del equipamiento adecuado y si su formación responde a las exigencias reales de cada entorno.

Los menores, el grupo que más alarma genera

Uno de los momentos más sensibles de la entrevista ha llegado al abordar los ahogamientos infantiles. Luis Miguel Pascual ha insistido en que los niños pueden ahogarse en apenas 30 segundos y en solo cinco centímetros de agua, lo que obliga a extremar la vigilancia no solo en playas y piscinas, sino también en piscinas domésticas, cubos o cualquier recipiente con agua.

El experto ha calificado de especialmente preocupante lo que ocurre en las piscinas privadas, donde muchas familias tienden a rebajar la percepción del peligro por encontrarse en un entorno conocido. Sin embargo, ha advertido de que la clave sigue siendo la misma: cuando un menor está cerca del agua, debe haber siempre un adulto pendiente de forma exclusiva y, si es pequeño, a una distancia de brazo.

Además, ha asegurado que en la práctica totalidad de los ahogamientos infantiles se detecta un fallo en la supervisión adulta. Por eso, ha resumido la principal medida de prevención en una idea muy clara: la mejor protección para un niño en el agua sigue siendo la presencia atenta de un adulto.

Qué sistemas de flotación sí recomienda

Sobre los elementos de ayuda en el agua, Luis Miguel Pascual ha reconocido que cualquier apoyo de flotación puede resultar útil en determinados contextos, pero ha matizado que no todos ofrecen la misma seguridad. En concreto, ha desaconsejado confiar en exceso en los manguitos y ha señalado que su uso solo tendría sentido en situaciones muy concretas y siempre con supervisión directa.

Frente a ello, ha recomendado utilizar chalecos salvavidas homologados, adaptados a la talla y al peso del niño y con sistemas de cierre seguros. Según ha explicado, este tipo de chalecos no solo aporta protección, sino que también facilita que los menores ganen autonomía y habilidades dentro del agua con mayores garantías.

Mayores de 60 años: otro perfil de riesgo

La entrevista también ha servido para poner atención en otro de los grupos más expuestos: las personas mayores de 60 años, especialmente entre los 70 y los 74. Pascual ha explicado que en estos casos influyen factores como el envejecimiento, la presencia de patologías previas, la rutina de acudir con frecuencia al agua y una falsa sensación de control derivada de la costumbre.

En este sentido, ha defendido la necesidad de adaptar la actividad acuática a las condiciones personales de cada edad. Entre otras recomendaciones, ha planteado la conveniencia de elegir horarios con servicio de socorrismo activo, conocer bien la zona de baño y valorar incluso el uso de elementos de apoyo, como chalecos, en determinados casos.

Una prevención que también pasa por educar

A lo largo de la conversación, Luis Miguel Pascual ha insistido en que la solución no pasa solo por reaccionar cuando ocurre una tragedia, sino por construir una educación preventiva desde edades tempranas. Ha reclamado más formación, más concienciación social y una mirada colectiva que permita entender que el agua, incluso en contextos de ocio, exige respeto, atención y normas claras.

Con la llegada del buen tiempo y la cercanía de periodos vacacionales como la Semana Santa, el experto ha pedido no bajar la guardia en playas, piscinas o cualquier espacio acuático, especialmente cuando hay menores, personas mayores o condiciones que puedan multiplicar el riesgo.


Si te gusta EgunOn Magazine, suscríbete en nuestros canales de podcast:

Y sigue a Radio Popular en las redes sociales:

  • Sigue todas las noticias de Bilbao y Bizkaia en nuestro Facebook
  • Conoce la radio desde dentro en nuestro Instagram
  • Los titulares y los bacalaos del Athletic al minuto en X
  • Revive los mejores bacalaos en YouTube
  • Recibe las actualizaciones de nuestra programación y nuestras noticias en nuestro canal de Telegram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *