Semilleros: el arte de planificar tu cosecha desde la raíz

En febrero se da el pistoletazo de salida a la siembra de algunos cultivos

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Semilleros: el arte de planificar tu cosecha desde la raíz

Para Ion Colino, el éxito de una buena cosecha no es casualidad. Todo empieza por elegir semillas de calidad, preferiblemente las que hayamos guardado nosotros mismos de la temporada anterior. Ion es tajante: «debemos evitar las semillas híbridas F1», ya que estas se degeneran con el tiempo y nos hacen dependientes de las cooperativas.

Pero una buena semilla necesita la mejor «cuna». El sustrato ideal es el compost, gracias a su excelente estructura que evita que las raíces se asfixien por falta de oxígeno o exceso de humedad. Si optas por sustratos comerciales, asegúrate de que incluyan:

  • Turba.

  • Corteza fina.

  • Perlita (para airear la mezcla al regar).

  • Fertilizante de liberación lenta.

Frío o calor: ¿Qué necesita cada cultivo?

No todas las plantas son iguales. Algunas aguantan perfectamente el clima de febrero, mientras que otras son más «exigentes»:

  • Semilleros en frío: Cultivos como lechugas, acelgas, repollos o borrajas pueden sembrarse en bandejas de poliespán al exterior, cubiertas simplemente con un plástico.

  • Los «reyes» del calor: El tomate y el pimiento necesitan calor de fondo (más de 18°C) para germinar.

El truco de la «cama caliente»

Para los cultivos exigentes, Ion nos propone un método tradicional fascinante: la cama caliente. Consiste en usar unos 40 cm de hierba verde que, al fermentar, emana calor de abajo hacia arriba. Encima se coloca tierra vegetal, compost, la semilla y un plástico protector. Si prefieres algo más moderno, puedes usar una resistencia eléctrica (como las mantas para el dolor de riñones) debajo de la bandeja para mantener esos 18°C constantes durante unos 15 días.

El riego: Ni mucho, ni poco

Un error común es regar justo después de poner la semilla, lo que puede enterrarla demasiado. Recuerda que la semilla solo debe profundizarse dos o tres veces su grosor. El riego debe ser una rutina calculada; si la planta sufre estrés hídrico ahora, en el futuro se «subirá» (irá a semilla prematuramente) y no cumplirá su ciclo adecuadamente.

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