DE UN PEQUEÑO CONCIERTO A UN FESTIVAL MULTITUDINARIO
El festival tuvo sus orígenes en 2019 con un pequeño concierto en el Kafe Antzoki que agotó todas las entradas. En esta quinta edición, la iniciativa se ha consolidado como un evento de cuatro días de duración por el que transitarán más de 20.000 personas, contando con cabezas de cartel como la banda Sidonie. Este crecimiento es el resultado del trabajo ininterrumpido a lo largo del año impulsado por Jaime Lafita, fundador de la asociación y paciente de ELA.
Para acoger a la masa de asistentes y optimizar la fluidez del evento, la organización introdujo notables mejoras en el recinto:
- Distribución de espacios: Ampliación de la zona de patrocinadores y reparto estratégico de las barras a ambos lados de la campa para evitar aglomeraciones.
- Oferta gastronómica: Instalación de una carpa gigante de restauración.
- Segundo escenario: Incorporación de un nuevo escenario que permitió coordinar los cambios de banda de manera ágil y mantener una oferta musical continua.
PROGRAMACIÓN FAMILIAR Y CONCIENCIACIÓN
Además de la música y la gastronomía, el festival mantuvo su filosofía de ofrecer actividades para todos los públicos:
- Actividades infantiles: Actuaciones de magia a cargo del Mago Oliver, conciertos para niños y talleres recreativos.
- Propuestas para adultos: Talleres de sostenibilidad, travesía a nado y actividades formativas.
OPERATIVO SANITARIO Y FORMACIÓN EN PRIMEROS AUXILIOS POR DYA
Los compañeros de la DYA desplegaron una amplia cobertura de prevención y asistencia sanitaria durante las cuatro jornadas del festival:
- Recursos asistenciales: Dos ambulancias avanzadas de forma permanente, 2 médicos en plantilla y un camión sanitario configurado como Puesto Sanitario Avanzado (PMA).
- Equipo humano: Más de 40 voluntarios y profesionales de la DYA que velaron por la seguridad del recinto.
- Talleres de sensibilización: La DYA impartió sesiones de formación en primeros auxilios abiertas al público, enseñando maniobras de RCP, uso del desfibrilador (DEA), atención en atragantamientos, quemaduras y el protocolo de llamada al 112. Álvaro Lafita destacó el valor de estas enseñanzas, señalando que la formación en primeros auxilios debería ser una asignatura obligatoria en la etapa escolar.
IMPACTO RECAUDATORIO E INVESTIGACIÓN DE LA ELA
El festival se ha convertido en un motor de captación de recursos económicos para la lucha contra la ELA, habiendo superado el millón de euros acumulados a lo largo de sus ediciones (con más de 150.000 € recaudados en la edición anterior). Estos fondos se destinan de manera directa a proyectos de investigación médica y a la adquisición de material técnico y asistencial (como sillas de ruedas adaptadas) para mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Cada consumición o interacción en las actividades del festival se traduce en un apoyo directo a esta causa.
TODOS SOMOS LA DYA, Y TODOS SOMOS DALECANDELA
