Bizkaia

Paradojas: con el objetivo de protegernos del coronavirus, podemos importar un virus informático a nuestro móvil.


El miedo colectivo al coronavirus se expande por la red y la telefonía móvil, una situación propicia para que el refrán «a río revuelto, ganancia de pescadores» -o timadores en este caso- sirva en bandeja métodos para  la moderna ciberdelincuencia. Es cierto que en Italia ya se han detectado estafas a personas mayores a quienes se les robaba a domicilio simulando ser agentes de la autoridad pública pero es en la red donde se concentran los mayores niveles de fraude. Geles desinfectantes, kits anti-contagio, gafas de seguridad o guantes protectores que forman parte del amplio abanico de productos y en el que tampoco faltan decenas de libros redactados y publicados en un tiempo récord para maximizar las ventas.
Francisco Canals, peridosita especializado en ciberdelincuencia, nos ha advertido esta semana sobre esta realidad.