La patada de la vergüenza

¿Se imaginan si la patada de Carvajal a Yuri hubiera sido de un león a Vinicius?
La patada de la vergüenza
Yuri atendido en el Bernabéu tras la brutal patada de Carvajal al lateral de Zarautz / ATHLETIC CLUB
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Llevo unos cuantos años yendo al Bernabéu para conocer las reglas del juego. En el Camp Nou sucede lo mismo. Hay que pagar un peaje. Estos dos clubes están sobreprotegidos, son intocables, levitan por encima del bien y del mal, y más aun en su propio feudo. Da igual que exista el VAR o que haya infinitos árbitros, el resultado siempre será el mismo: el Real Madrid es intocable. No existe la justicia ante estos rivales, tienen bula papal.

La patada de Carvajal a Yuri es una agresión en toda regla. No admite discusión. Se le escapa el lateral rojiblanco y como no puede alcanzarle, sin opción de jugar el balón, le propina una patada que le fractura el tercio proximal de su peroné derecho, según reza el último parte médico del Athletic. Pues bien, el colegiado lo saldó con amarilla, no fuera que se enfadaran en la casa blanca. ¿Se imaginan que hubiera pasado si esa misma patada se la da un león a un jugador del Real Madrid? A Vinicius por ejemplo. ¿De verdad se creen que se hubiera sancionado de la misma manera?. Todos conocemos la respuesta y lo triste es que todos nos resignamos. Así funciona este negocio.

No hay peor ciego que el que no quiere ver

La agresión de Carvajal la vio todo el estadio. Desde las cabinas de radio, el punto más alto del campo, se vio claramente el alcance de la jugada. No admite interpretaciones. No es una jugada gris. A veces disculpo a los colegiados del césped porque el juego discurre muy rápido y se le puede escapar algún detalle. No es este el caso. No cabe excusa alguna para Diaz de Mera, que se arrugó ante el todopoderosos equipo blanco. Se cubrió de gloria en esta acción y el penaltito señalado a Yuri ante Militao. Una muesca más. Estadio reformado sí, pero mismos arbitrajes.

Si no perdono el comportamiento de Dia de Mera, imagínense el del trencilla del VAR, Muñiz Ruiz. Ante flagrante entrada permaneció callado en Las Rozas. Sin alzar la voz no fuera a ser que el ‘entorno’ madridista le tome la matrícula por hacer bien su trabajo y avisarle al árbitro principal que había cometido un error. ¿Para qué?. Este uso del VAR carga de razones a aquellos que entendemos que ha fracasado el sistema. Después de montañas de dinero y tiempo invertido hemos llegado a la misma conclusión de siempre: Real Madrid y Barca son los más beneficiados. Para ese viaje no hacía falta tanta alforja.

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