

El Ayuntamiento de Bilbao ha aprobado por unanimidad una campaña municipal de sensibilización contra la gordofobia, impulsada a iniciativa de Elkarrekin Bilbao. La medida ha sido respaldada en el pleno ordinario de este jueves.
«La gordofobia, no la obesidad, es el problema»
La portavoz de Elkarrekin Bilbao, Ana Viñals, ha subrayado que “el problema que sufren las personas gordas no es la obesidad, sino la gordofobia”. Según ha indicado, el término “gorda” ha dejado de referirse únicamente a una condición física para convertirse “en una tortura psicológica en forma de insulto o chiste”.
Viñals ha advertido que la gordofobia “es una problemática social que afecta a miles de personas” y ha señalado que “no puede resolverse con discursos políticamente correctos ni con enfoques superficiales”. Ha defendido la necesidad de que el Ayuntamiento de Bilbao contribuya a desmontar “la falacia de la obesidad como una preocupación de salud pública”.
Enfrentar la discriminación en todos los ámbitos
La campaña deberá ir más allá del enfoque buenista, ha explicado Viñals, y tendrá que combatir activamente la discriminación por peso en todos los ámbitos: desde las aulas hasta el empleo, pasando por las instituciones, la moda o los medios de comunicación.
Desde el Partido Popular, la edil Paula Garagalza ha respaldado la campaña, advirtiendo que lo más peligroso no es la obesidad, sino “el acoso y la discriminación” que padecen las personas con sobrepeso. Ha recordado que esta situación puede derivar en exclusión social, trastornos de ansiedad o depresión, y alteraciones alimentarias.
EH Bildu reclama concreción y profundidad
La edil de EH Bildu, Garazi Perea, ha insistido en que la gordofobia “castiga especialmente a mujeres y cuerpos no normativos”. Ha reclamado que la campaña no se limite a mostrar cuerpos diversos o promover hábitos saludables, sino que “aborde el control corporal como un proceso de dominación, especialmente hacia las mujeres”.
Una cuestión de derechos humanos y justicia social
Desde el equipo de gobierno, el concejal de Salud y Consumo, Álvaro Pérez, ha destacado la necesidad de “educar en valores a toda la ciudadanía” y ha reconocido que las mujeres y niñas son quienes más sufren esta forma de discriminación.
Pérez ha alertado de que la gordofobia “afecta a miles de personas” en Bilbao y se manifiesta en ámbitos como la sanidad, el empleo o los medios. Ha asegurado que no se trata de una cuestión estética, sino de un problema de “salud pública, derechos humanos y justicia social”.
Finalmente, ha remarcado que en Bilbao “la salud no se mide en kilos”, y ha defendido un enfoque integral que contemple la salud emocional y social, además de los hábitos saludables.