

Nueve de cada diez menores han consumido alimentos poco saludables o comida basura de forma habitual, según un estudio de la Fundación Eroski publicado en la revista Consumer. En concreto, el 92% ha comido semanalmente hamburguesas, perritos, pizzas o patatas fritas, y un preocupante 15% lo ha hecho tres o más veces por semana comida basura.
Los dulces también han sido protagonistas en la dieta infantil. El 93% de los menores ha ingerido bollería, galletas o chucherías al menos una vez por semana, y el 44% lo ha hecho con una frecuencia de tres o más veces semanales.
Autoconciencia sobre los malos hábitos en comida basura
Pese a estos datos preocupantes, un 44% de los menores encuestados ha manifestado que debería mejorar su alimentación, con más fruta, menos ultraprocesados y más agua. Un hecho que el director de la Fundación Eroski, Alejandro Martínez Berriochoa, ha calificado como “esperanzador”.
La comida como premio
El informe también ha revelado que el 54% de las familias ha utilizado la comida como recompensa por buen comportamiento.
Bebidas y participación en la compra
Aunque el 94% ha bebido agua como bebida principal, un 27% ha tomado zumos, un 19% refrescos con gas y un 22% otras bebidas. Además, en el 92% de los hogares se ha tenido en cuenta la opinión de los menores al hacer la compra, y un 97% de los niños ha acompañado a sus padres en alguna ocasión.