El Ayuntamiento de Durango ha celebrado este 31 de marzo un acto institucional en Ezkurdi para conmemorar el 88º aniversario del bombardeo que sufrió la localidad en 1937. La alcaldesa, Mireia Elkoroiribe, ha encabezado el homenaje a las 213 personas fallecidas y a todas las víctimas del horror vivido aquel día. En esta ocasión, el reconocimiento ha estado especialmente dirigido a quienes sobrevivieron al ataque aéreo.
Han estado presentes en el acto Mikel Aretxaga, Lidia Igor, Edita Gómez, Maite Andueza y Emilio Aperribay, supervivientes del bombardeo. Elkoroiribe ha expresado su “respeto y admiración” hacia ellos: “Sois quienes mejor habéis mantenido viva la memoria de lo ocurrido, a pesar del paso del tiempo”.
Flores, fuego y memoria viva
Como cada año, se ha realizado una ofrenda floral en el cementerio de Durango, seguida del encendido del pebetero conmemorativo en el pórtico de la Iglesia de Santa María, un gesto simbólico del compromiso del municipio con la memoria, la justicia y la paz.
Durante el acto, la alcaldesa ha subrayado la importancia de “no olvidar lo ocurrido para garantizar que no vuelva a suceder”. Ha recordado que Durango, además de sufrir el bombardeo, padeció “el dolor del olvido”, y ha destacado la necesidad de transmitir esta historia a las nuevas generaciones.
Solidaridad con otras localidades
El homenaje también ha tenido un recuerdo especial para las personas que sufrieron bombardeos en localidades vecinas como Gernika, con quienes el Consistorio ha reafirmado su voluntad de estrechar lazos de solidaridad. “La memoria es verdad. La memoria es justicia. Y, por encima de todo, la memoria es un compromiso sincero con la paz”, ha concluido Elkoroiribe.
Programa conmemorativo del 31 de marzo
El programa ha incluido el toque de alarma del segundo ataque aéreo a las 17:45, seguido a las 19:30 por el acto de homenaje y recuerdo en el pórtico de Santa María, acompañado por las actuaciones de Gerediaga Elkartea y Kriskitin Dantza Taldea.