El servicio público de autobús municipal de Bilbao, Bilbobus, ha cerrado el año 2025 con un total de 29.548.947 usuarios. Estas cifras representan un hito para el transporte urbano, ya que suponen el mejor registro desde el año 1996, consolidando una media mensual superior a los 2,6 millones de viajeros. Según los datos facilitados por el área de Movilidad y Sostenibilidad del Ayuntamiento, el servicio ha logrado superar la barrera de las 100.000 personas usuarias en numerosas jornadas a lo largo del ejercicio.
Valoración histórica de los viajeros
Junto al incremento de pasajeros, la percepción de la calidad también ha alcanzado máximos. El Estudio de Satisfacción del Cliente de 2025 otorga al servicio una nota media de 8,01 puntos, la puntuación más alta de su historia. Este análisis evalúa aspectos fundamentales como el servicio ofertado, la accesibilidad, la información facilitada, la atención al cliente o la seguridad, confirmando la buena salud del transporte municipal en todos sus parámetros clave.
Una alternativa consolidada
La concejal de Movilidad y Sostenibilidad, Nora Abete, ha calificado los datos como una «doble buena noticia». La edil ha subrayado que recuperar cifras similares a las de hace tres décadas, cuando la villa no contaba con metro ni tranvía, demuestra la fidelidad de la ciudadanía. Los bilbaínos siguen confiando en el autobús como un medio eficaz, moderno y fiable para sus desplazamientos cotidianos por la ciudad.
Flota renovada y máxima cobertura
Actualmente, la red dispone de 141 autobuses, de los cuales una gran mayoría son híbridos o eléctricos, lo que posiciona a la flota como una de las más eficientes de Europa con una edad media de apenas 5,14 años. En cuanto a la cobertura, el servicio cuenta con 527 paradas distribuidas de tal forma que casi la totalidad de la población tiene una a menos de 300 metros de su domicilio. Entre las líneas más demandadas destaca la L77, que conecta Peñascal con la Mina del Morro, siendo puntos como Hurtado Amezaga o la Plaza Biribila los que concentran mayor flujo de viajeros.
Innovación energética con el suburbano
Una de las grandes novedades técnicas es el sistema de recarga desarrollado bajo el Proyecto Medusa. Esta iniciativa permite alimentar a los autobuses eléctricos aprovechando la energía excedentaria de Metro Bilbao. Gracias a catorce puntos de carga de alta potencia instalados en las cocheras de Elorrieta, se optimizan las infraestructuras existentes sin afectar al servicio ferroviario. Desde su puesta en marcha en abril de 2024, este sistema pionero ha evitado la emisión de 426 toneladas de CO2, priorizando la recarga intensiva durante la noche para maximizar la eficiencia energética.