Este martes, 13 de enero (20:00, Bilbao Arena), Miribilla vive un partido con memoria: el Surne Bilbao Basket vuelve a cruzarse con el PAOK de Salónica apenas nueve meses después de aquella final de la FIBA Europe Cup que cambió para siempre la historia del club bilbaíno.
El nombre del PAOK sigue teniendo un eco especial porque es el rival al que los “hombres de negro” tumbaron para conquistar su primer título europeo, con la ida en Miribilla y la vuelta en una Salónica convertida en caldera. Ahora llega el reencuentro, pero con un matiz importante: el PAOK de mañana se parece poco al de aquella final.
Un PAOK casi nuevo: propietario, banquillo y fichajes de nombre
En los despachos, el club de Salónica ha abierto etapa con la llegada del empresario Aristóteles Mistakidis, que ha adquirido la mayoría y ha anunciado una fuerte inyección de capital.
En la pista, también hay otra cara: Jure Zdovc dirige un equipo “en construcción”, pero con talento y físico de sobra. Lo demuestra una plantilla con nombres de impacto como Patrick Beverley, Breein Tyree, Timmy Allen, Ben Moore, Cleveland Melvin o Tomas Dimsa, además del ex “hombre de negro” Marvin Jones.
La tercera jornada de esta segunda fase llega con un guion perfecto: Surne Bilbao y PAOK están 2-0 y se juegan mucho más que un triunfo. Ganar no solo acerca a los cuartos; también puede marcar el factor cancha y el orden en la parte caliente del cuadro. Ponsarnau lo ha resumido desde la idea que mejor define Europa: no es solo que cada partido sea importante; cada posesión cuenta.
El Surne Bilbao llega con la moral arriba… y bajas sensibles
Miribilla empuja, y el equipo llega con energía tras encadenar dos victorias en Liga Endesa: el asalto a la pista del Bàsquet Girona (89-93) y el golpe de autoridad ante UCAM Murcia (96-82). Para este partido, eso sí, Ponsarnau no puede contar con Amar Sylla ni Stefan Lazarevic, y completará la convocatoria con dos U22.
Claves del partido
- Defensa colectiva sobre el talento: PAOK tiene puntos y piernas; toca “hacerlos jugar incómodos” y no conceder rachas.
- Rebote y contacto: si el partido se va a lo físico, Miribilla necesita que el Surne Bilbao mande desde atrás.
- Cabeza en los parciales: en Europa, un mal minuto se paga doble. Y este cruce huele a detalles.
Y un último guiño que hará ruido antes del salto inicial: Marvin Jones volverá al Bilbao Arena con otra camiseta y tendrá reconocimiento en la previa. Después, ya no hay nostalgia que valga: empieza un partido grande.