Muskiz es mucho más que su pasado industrial; es un escenario donde la historia se funde con la naturaleza. Basándonos en las recomendaciones de la directora de la Ferrería de El Pobal, Marta Zabala en Radio Popular, te proponemos un itinerario para disfrutar de un día completo en este rincón de las Encartaciones.
Mañana medieval: el conjunto monumental
Tu día comienza en el barrio de El Pobal. Aquí, la historia se cuenta por partida doble:
Ferrería de El Pobal
Empieza viendo la demostración de forja (especialmente recomendada los sábados) para entender cómo el agua del río Barbadún movía la economía vasca.
Castillo de Muñatones
Justo al lado de la ferrería se encuentra esta imponente torre medieval. Fue construida por los Salazar, la misma familia que levantó la ferrería. Es el único castillo en la zona que conserva su sistema defensivo de murallas y, en verano (de mediados de junio a mediados de septiembre), abre sus puertas los domingos.
Mediodía: sabores de la tierra
La cultura del hierro y el carbón también se traslada a la mesa. Aprovechando que la zona celebra tradiciones como las de las pucheras ferroviarias, buscar un restaurante local para degustar un buen cocido o productos a la brasa (recordando ese carbón vegetal que alimentaba las forjas) es la mejor opción para reponer fuerzas.
Tarde: Hacia la costa y la minería
Después de comer, toca seguir el curso del río hasta su desembocadura en el mar para descubrir la otra cara de la moneda: la exportación.
Pobeña y el Cargadero
Visita la zona costera de Pobeña para ver los restos del cargadero de mineral. Aquí se entiende cómo el hierro extraído y trabajado viajaba por el Atlántico hacia Europa.
Paseo de Itsaslur
Recorre este espectacular camino junto a los acantilados. Es una ruta sencilla que ofrece vistas impresionantes del Cantábrico y conecta con el pasado minero a través del antiguo trazado del ferrocarril.
Marismas y Naturaleza
Disfruta del entorno natural de las marismas del Barbadún, un espacio de calma ideal para bajar la comida.
La joya escondida: San Julián
Antes de irte, intenta visitar la Iglesia de San Julián. Marta Zabala nos revela un secreto: en su interior se conservan unos grafitis navales hechos con navaja hace unos 200 años, donde marineros y locales dibujaron barcos y nombres, dejando un testimonio único de la vida marítima de Muskiz.