El Surne Bilbao afronta este miércoles (21:00 horas) una salida exigente al Gran Canaria Arena con un doble objetivo: reencontrarse con su mejor versión tras la derrota ante Baskonia y marcharse al parón de Copa y ventanas FIBA con una victoria que refuerce sensaciones.
Los hombres de negro vieron cortada en Miribilla una racha de diez triunfos consecutivos —seis en Liga Endesa y cuatro en FIBA Europe Cup— y quieren cerrar este tramo competitivo recuperando su identidad. Enfrente estará un Dreamland Gran Canaria que presenta un balance de 7 victorias y 12 derrotas, con un partido aún pendiente, y que busca escalar posiciones tras enlazar, antes de ganar en Granada, cuatro derrotas en liga. No es precisamente la cancha de los amarillos el lugar más propicio para el cuadro bilbaíno ya que sólo ha logrado la victoria en una ocasión.
Un rival bien trabajado
El conjunto dirigido por Jaka Lakovic mantiene una estructura reconocible: orden defensivo, disciplina táctica y talento individual. El técnico esloveno advertía en la previa del potencial bilbaíno, destacando su solidez atrás y el momento competitivo que atraviesa el equipo de Jaume Ponsarnau pese al último tropiezo. El ex entrenador del Bilbao Basket ha perdido a Miquel Salvó, una de las piezas clave del equipo amarillo y capitán del equipo, lesionado de su rodilla en la victoria isleña en Granada.
Gran Canaria ha tenido problemas de acierto exterior en distintos tramos de la temporada, aunque genera buenos tiros desde el perímetro. Jugadores como Brussino, Albicy o Tobey sostienen buena parte del peso ofensivo de un bloque que en su pista acostumbra a elevar el nivel físico y el ritmo.
Respuesta bilbaína
En el lado bilbaíno, el mensaje es claro. Jaume Ponsarnau reconocía el enfado por el partido ante Baskonia y subrayaba la importancia emocional del choque antes del parón: “Ir al parón con buenas sensaciones después de este partido es un extra de importancia”.
El técnico catalán incidía en la necesidad de recuperar calidad de juego y continuidad, tras una semana condicionada por molestias físicas en varios jugadores que han limitado el trabajo colectivo. Aun así, destacó el compromiso del vestuario durante las últimas semanas, un factor que ha permitido sostener la competitividad incluso en momentos de dificultad.
Los hombres de negro siguen inmersos en la pelea por las posiciones de Playoffs y saben que sumar fuera de casa ante un rival tocado supondría un impulso clasificatorio y anímico.
Claves del encuentro
El partido exigirá solidez defensiva para frenar el juego interior canario y control del rebote en ambos aros. En ataque, el acierto exterior y la circulación de balón marcarán el techo competitivo de los hombres de negro. Último esfuerzo antes del descanso competitivo. En juego, algo más que una victoria: sensaciones, confianza y posicionamiento en la tabla antes de afrontar la recta decisiva del curso.